18 ago. 2015

Los viernes en Enrico's de Don Carpenter

Portada de Los viernes en Enrico's de Don Carpenter
autor: Don Carpenter
edición: Sexto Piso (2015)

cinco estrellas

Los libros sobre escritores se pueden calificar casi como un género en sí mismos, algo así como un reducto literario oscuro e intimista (incluso con un punto freak), un poco como la hard sci-fi. Lo digo porque muchas veces se han calificado estos relatos de elitistas, de pedantes, incluso de narcisistas. 'Sólo los leen los escritores o, peor aún, los que sueñan con llegar a serlo pero fracasan' pensarán muchos. Seguramente no les falte parte de razón, pero de ahí a la verdad absoluta hay un buen trecho. Este tipo de libros quizás no gusten a todos los públicos, pero lo que sí os puedo aseverar es que “Fridays at Enrico’s” de Don Carpenter es lo mejor que he leído en mucho tiempo y que si le cerráis la puerta por ser una historia sobre escritores estáis cometiendo un gravísimo error.

Sinopsis:

Portland-San francisco, décadas de los 50-60. El marco geográfico y temporal que abarca esta historia se mueve entre estos polos. En ella descubrimos a un grupo de colegas que deambulan por los círculos literarios como los insectos merodean la luz. Son individuos con una gran sensibilidad, inteligentes e inconformistas que buscan triunfar en un mundo que adoran pero que les aterra por lo despiadado del mismo. No quieren medias tintas: desean dedicarse a tiempo completo y ganarse la vida con ello. Tener un trabajo triste y anodino que les deje apenas un par de horas al día para escribir relatos breves no una opción válida, por lo menos a largo plazo. Ambición. Pasión. Libros. Sobre todo esto trata esta hermosa epopeya narrada por Carpenter donde nos presenta a un grupo de jóvenes outsiders del establishment literario.

Charlie Monel ganó el premio Saxon con un relato sobre sus vivencias en la guerra; el premio conlleva la promesa de una futurible publicación y una recompensa en metálico que les permitirá a él y a Jamie iniciar su aventura en solitario. Jamie conoció a Charlie en la facultad. Diez años más joven que él, ella admira su arrebato y su energía. Ella también escribe. Es más metódica y elegante, no tan visceral, pero esconde sus pretensiones y anhelos literarios de publicar una novela en pro del porvenir de Charlie, que va ligado al suyo. Dick Dubonet vive del cuento, literalmente. La revista Playboy le ha pagado tres mil dólares por un relato breve y prepara ya unos pocos más. Se ha granjeado una cierta fama en el ambiente cultural de Portland y disfruta del mismo revoloteando de chica en chica. Hasta que conoce a Linda McNeill, una hermosa mujer que se ha codeado con varios escritores jóvenes de la generación beat.

Stan Winger es un joven con una infancia compleja que se dedica a robar en casas ajenas y al que le gusta, ya de madrugada, tener conversaciones trascendentales en el Jolly Joan's con Marty. Stan acabará cumpliendo condena en la cárcel, donde cultivará su amor por la escritura. A falta de papel y lápiz aprenderá a retener cada frase y cada diálogo de su futura novela en la cabeza. Su evolución será uno de los puntos fuertes de esta historia (a mi humilde parecer). Y luego está Martin Greenberg, el eterno colega que anima a todos a escribir, a luchar por hacerse un hueco en el mundillo editorial. Filósofo de la vida, judío y mujeriego, tiene elevadas aspiraciones que nunca acaba de realizar y que se trasladarán a su relación de pareja con Alexandra, la mujer más hermosa del grupo.

Siempre robaba durante el día y sufría de insomnio por la noche, de manera
que la escritura le venía bien. Debajo de su cama tenía pilas de libros de bolsillo
y literatura barata, que era su única forma de entretenerse en casa. Ahora podía
sentarse en la cama con el bloc en su regazo y escribir. Soñaba con desarrollar
su talento de escritor hasta el punto en que pudiera ganarse la vida con ello.
Escribiría la clase de relatos que le gustaban, pulp
sólo que sin toda la mierda que odiaba.'

Opinión:

A mi entender lo que hace grande a la literatura son los personajes. Las tramas y las historias son importantes, por supuesto, pero no valen nada si no están respaldadas por unos buenos protagonistas. Y los libros sobre escritores suelen profundizar en ellos, mostrando con detalle su día a día, desmontando a hombres y mujeres que sienten su individualidad como algo extremo, único. Aquí no hallaremos historias enrevesadas. A través de las páginas nos dejamos llevar, deambulando por las vidas (a veces injustas y truculentas) de estos individuos. Son almas que vagan en pos de la belleza frágil y etérea que se esconde tras la escritura y que buscan plasmar su aura en una hoja de papel. Quieren trascender. Anhelan ser recordados por las generaciones venideras mediante el simple gesto de abrir un libro y leer las primeras páginas que ellos escribieron años atrás.

Todo fluye en el relato de Carpenter. Los sucesos tienen lugar con un ritmo pausado, como quien no quiere la cosa. Alegrías y desventuras se suceden en una auténtica montaña rusa, pasando de las unas a las otras en cuestión de unos párrafos con asombrosa naturalidad. Las vilezas y las grandezas humanas se sintetizan aquí en individuos y actos concretos. Y luego aparece Hollywood y su encanto velado. La fama, el dinero, las fiestas llenas de mujeres hermosas, el glamour y las eternas promesas. Un mundo que es pura fachada, lleno de entresijos y de trampas de las que es difícil salir, una mazmorra intelectual con grilletes de oro y diamantes. Pero la fuerza de voluntad todo lo puede. O ese es el ideal romántico que mueve a nuestros héroes. ¿Qué sentido tiene levantarse cada día y escribir sino la promesa de un manuscrito que ha de ser publicado?

La prosa de Carpenter es como mecerse en un yate anclado en aguas someras, bañado por el sol y acariciado por la brisa marina. Carpenter atina con cada adjetivo, con cada pausa, con cada descripción y diálogo. Sus frases son sutiles y especiadas como el humo que inunda los garitos cuyos personajes frecuentan. Si Don Draper hubiese podido escoger seguro que desearía haber nacido entre las bohemias páginas de este otro Don. El manuscrito de este relato fue hallado de forma inesperada diez años después de la muerte del autor. Se le encomendó a Jonathan Lethem la tarea de revisarlo y rematarlo. El mismo Lethem nos reta en un sentido posfacio a discernir qué parte es suya y qué parte es original de Carpenter. Difícil tarea, por cierto.

Sé que me he puesto algo trascendental con esta reseña pero ya voy acabando. He abandonado mi tono jocoso e informal pero la ocasión lo merecía. Un momento solemne. Eso ha sido para mí la lectura de este libro, una especie de comunión intelectual de las que pocas veces se consiguen. Y además en verano, pudiendo dedicar al libro sesiones maratonianas delimitadas tan solo por mis necesidades fisiológicas, y a veces ni eso. Sólo me queda agradecer la labor de la editorial de Sexto Piso al publicar un texto tan marvilloso como este y sobretodo dar las gracias al escritor Sebastià Bennasar por descubrirme este tesoro literario.

Ficha:

"Los viernes en Enrico's" - Don Carpenter
Traducción de Javier Guerrero
Narrativa Sexto Piso (978-84-16358-04-5)
396 páginas

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