31 jul 2017

El murmullo de Milo J. Krmpotić

Portada de El murmullo de Milo J. Krmpotić

A veces una declaración de amor incondicional tiene como contraprestación una sorpresa, pero en el caso de los amigos de Pez de Plata el tema va mucho más allá. La sorpresa no es tal sino una apuesta contundente, un órdago emocional devastador. Porque eso mismo es "El murmullo" de Milo J. Krmpotić, una obra tan ecléctica (y tan hermosa) que solo podía surgir de la mente de estos valientes editores asturianos. Me resulta harto difícil poder sintetizar con palabras lo que ha supuesto esta lectura. Se acerca, creo, a otra de la que he sido incapaz de escribir reseña, una obra que Peter Terrin llevó al campo de la experimentación y del vacío emocional. Supongo que las editoriales nos han frito el cerebro con tanto libro encorsetado que somos incapaces de afrontar las obras auténticas, aquellas que ahondan en el tuétano de los personajes y se olvidan (casi por completo) de la trama.

Sinopsis:

Anabel Prat, una adolescente de quince años, ha desaparecido. Se ha convertido en una silla vacía en la clase de religión, en un signo negativo en tinta roja en la hoja de asistencia, en un áspero silencio al otro lado de una linea de teléfono, en un titular y media columna en la portada de un diario de tirada nacional. A eso se ha visto reducido el presente (y quizás el futuro) de esta chica. Solo existe una evidencia de su rapto: una mancha de sangre en una nave abandonada con dos hileras de pilares en su interior.

Óscar trabaja en un periódico desde hace cinco años. Si algo lo mantiene atado al trabajo es su compañera Gloria Casavella; si fuese por el estúpido de su jefe, Miguel Pardo, quizá ya se habría marchado. Óscar cubre el caso de la desaparición de Anabel junto con su compañera. Gloria posee un don especial para la investigación y es capaz de entrever los desenlaces. Por eso preferiría mantenerse al margen de una noticia en la que atisba un matiz maligno y escabroso. Pero su jefe les obliga, así que no les queda otra que reconstruir el carácter de Anabel, indagar en su pasado e intentar descubrir qué ha pasado. Para ello tienen la inestimable ayuda de Sofía, la hermana de Anabel, que gustosa intercambiaría su lugar con el de ella con tal de tenerla de vuelta en casa.


Fuera, en la oscuridad,
en el ruido atronador,
habitaba el miedo.

Opinión:

La prosa de Milo J. Krmpotić es como la cámara de un director de cine: su foco se acerca o se aleja a conveniencia, te sorprende con un barrido y luego realiza un contrapicado, amplía el zoom hasta el máximo para mostrar al lector con vividez y precisión quirúrgica la esencia de la escena que está narrando. Luego está la voz en off, esa que reside en la cabeza de Óscar, la que bascula entre un yo crítico y un yo materno pero que apuntilla siempre la vida con dolorosas dosis de realidad y que acaba por situar al lector en el centro de la tormenta. El autor toma aquí el mando absoluto del relato y a través de su prisma permite apreciar tan solo lo que él quiere que sepamos.

"El murmullo" es una novela muy bien escrita, pero bastante atípica y con una complejidad que golpea con rotundidad. La historia es como un sueño en aguas turbias, una pesadilla preñada de desazón. El trabajo de indagar en lo que le sucedió a Anabel no lo llevan a cabo policías sino periodistas (y nosotros con ellos). De la mano de estos conoceremos el cautiverio de la joven: su celda vacía, su pequeño universo, el camastro y las paredes azules, gruesas, inexpugnables. La novela se disfruta pero se digiere de forma lenta y trabajosa. La prosa se mezcla con las confesiones y los saltos entre personajes y tramas se hacen más evidentes aun con errores de maquetación como el de las páginas 109 y 119. Es este un libro que exige una ardua labor por parte del lector. Pero ¿qué relato tan personal no es extenuante? He aquí la grandeza de esta historia: la implicación emocional en la trama, el desnudarse y quitarse el hábito de lector común, asir el cilicio y anclarlo bien hondo hasta arrancar y hacer aflorar los sentimientos abisales, aquellos que subyacen cual murmullo en lo más profundo de nuestra conciencia.

- análisis psicológico y emocional de un secuestro -
★ ★ ★ ★ ★
Ficha:

"El murmullo" - Milo J. Krmpotić
Editorial Pez de Plata - Narrativa Pez de Plata, 5 (978-84-938296-9-8) - 2014
184 páginas

17 jul 2017

Un hotel en ninguna parte de Mónica Gutiérrez

Portada de Un hotel en ninguna parte de Mónica Gutiérrez

Para muchos de los que vivimos en la ciudad Condal El Bosc de les Fades representa un recuerdo especial, un lugar recóndito con una atmósfera mágica y algo decadente. El establecimiento que describe Mónica Gutiérrez en su novela "Un hotel en ninguna parte" hereda parte de esta magia y secretismo, pero lo hace de una forma íntima y mucho más hermosa. Es esta una historia de personajes en la que abundan sentimientos sutiles y sensaciones efímeras. Mónica tiene el don de crear individuos con alma a través de algo tan sencillo como breves epístolas. Lejos de vericuetos y tretas emocionales, sin un atisbo de giro argumental ni absurdos cliffhangers, la autora rehuye la fama y el éxito comercial y se mantiene fiel a lo que realmente importa: contar una historia.

Sinopsis:

Emma llega al Bosc de les Fades para trabajar como camarera de habitaciones. Lo hace recomendada por su amiga Anna, que conoce a los Brooks, los propietarios. Emma se toma este trabajo como una especie de retiro: necesita dar un giro a su vida, desconectar de todo y alejarse de un pasado tormentoso relacionado con la música. Llega a este lugar aislado con el violín bajo el brazo y dispuesta a vivir nuevas experiencias. Lo que sin duda no espera es entablar una relación tan profunda con los que a partir de ahora serán sus compañeros. Y es que es temporada baja y en el hotel hay un único huésped; el resto forman parte de la pequeña familia que conforma el hotel, unos individuos que, salvo excepciones, la arroparán con su cariño.

El origen del Bosc de les Fades es un monasterio benedictino que pasó luego a ser palacete barroco; su pasado es, sin duda, muy peculiar y como buen hotel con encanto también aloja a un espectro errante. Pertenece desde hace varios años a la familia Brooks. Samuel y Tristán, hermanos y polos opuestos, son los encargados de dirigir el negocio desde hace cinco años. Tristán es idealista y empático mientras que Samuel es pesimista y hosco, poco amigo de las relaciones. Marbel es la otra camarera y tiene una hija que es un primor, una chica muy inteligente para su edad. Quim es un cocinero digno del Olimpo de los dulces y Phillip... Bueno, Phillip podría ser el gemelo malvado de Michel, el recepcionista del Dragonfly Inn en Stars Hollow. Y luego está William Lexington, premio Nobel de literatura. Todos ellos orbitarán alrededor de la recién llegada e interaccionarán con ella de diferentes maneras. Más allá del recóndito hotel está el bucólico pueblo de Mirall de Mar, un lugar donde la magia persiste en lugares como la tienda de la señora Povedy. Con este panorama es imposible no enamorarse y dejarse llevar por las sensaciones de una prosa que crea el marco ideal para esta novela fresca y optimista.


El Bosc de les Fades te deja sin aliento.
Entonces comprendes por qué un lugar semejante
se resiste a ser ubicado por cualquier GPS del mundo:
la belleza no responde a los satélites.

Opinión:

Querida Mónica,

He recibido tu texto como un soplo de aire fresco. Ojalá pudiese visitar el hotel que describes, ese remanso de paz donde el tiempo se relentiza; me llevaría un buen puñado de libros para reducir mi enorme pila mientras degusto una tras otra tazas humeantes de Earl Grey. Y es que lo que me pide el cuerpo (y la mente) son historias de personajes. Tú sabes a cuales me refiero: mis adorados Carson McCullers, Stefan Zweig, Don Carpenter, Joy Williams y, por supuesto, el bueno de Yasunari Kawabata. Leer tus páginas y conocer a Emma, Tristán, Samuel, Marbel y el resto ha sido maravilloso. Me permitiré la licencia de parafrasear a nuestro amigo JAP Vidal y te diré que he logrado visualizar tus personajes como si fuesen los protagonistas de una película en la campiña inglesa y que he llegado a introducirme en sus vidas, en sus mentes. Lo que más me ha gustado es ver como rellenas los vacíos emocionales con pequeños detalles, con matices tan sutiles a la par que apropiados.

Debo reconocer que necesitaba un receso. Los pasadizos oscuros y lúgubres de Otranto resultan agradables (con el tiempo uno llega a acostumbrarse), pero no todo va a ser oscuridad y tinieblas. Agradezco lecturas francas y sugerentes como la tuya. Me ha servido para romper una dinámica de lectura que, llegado un punto, estaba resultando tediosa. Debo confesarte un secreto: me ha costado horrores dar con este ejemplar. ¡Solo tenían uno en toda la ciudad! ¿Te lo puedes imaginar? Pero dicen que el premio es mayor cuando más grande es el esfuerzo. No lo voy a negar. Me encanta ejercer de arqueólogo literario, más aun si es para encontrar pequeñas joyas como esta. La lectura me ha dejado muy buen sabor de boca. Tu libro es una pequeña delicatessen sin pretensiones (como los postres que prepara Quim) que ofrece lo que promete su hermosa portada. Si te soy sincero no confiaba mucho en la estructura epistolar, pero la prosa fluye tan bien... La verdad es que me he quedado con ganas de más. Ojalá pueda volver otro invierno al Bosc de les Fades; necesito más dosis de cartas, más cotilleos, más personajes entrañables como los que surgen de tu mente.

P.D.: Todavía me arrepiento no haber asistido a la presentación de tu último libro. Recuerdo que me enviaste una invitación, pero somos demasiado esclavos de nuestros trabajos. Espero que haya una próxima vez. Me encantaría por fin conocerte en persona.

Un fuerte abrazo y mucha suerte con tus proyectos futuros.

@pancromatic

- retales de una estancia musical e introspectiva -
★ ★ ★ ★
Ficha:

"Un hotel en ninguna parte" - Mónica Gutiérrez
Autopublicado (978-1540466501) - 2017
250 páginas

Otros links:
J.A.P. Vidal: Un hotel en ninguna parte – Mónica Gutiérrez

27 mar 2017

Les pereres fan la flor blanca de Gerbrand Bakker

Portada de Les pereres fan la flor blanca de Gerbrand Bakker

Gerbrand Bakker es un todoterreno: filólogo, jardinero e instructor de patinaje de velocidad ha traducido documentales de naturaleza y series de televisión antes de dedicarse a la escritura. Sus dos primeras novelas han sido galardonadas con varios premios y esta que nos ocupa, "Les pereres fan la flor blanca", editada por Rayo Verde en castellano y catalán, ha obtenido gran prestigio y es una lectura recomendada para los jóvenes holandeses. Desde este humilde blog no podemos sino secundar dicha recomendación y hacerla extensiva a cualquier persona a la que le guste leer. Eso sí, la novela es de las que no deja indiferente. Avisados quedáis.

Sinopsis:

He aquí una familia formada por cuatro hombres: Klaas y Klee, los gemelos, Gerson, el más pequeño, y Gerard, el padre. Viven en una casa en medio de la naturaleza y están solos desde que la madre y esposa se marchó a Italia sin apenas dar explicaciones. El quinto miembro de la familia es Daan, un pequeño terrier. Los chicos suelen jugar a Negro, un juego que consiste en cerrar los ojos y partir desde un punto inicial del jardín (siempre el mismo árbol) hasta llegar al punto de destino. Para sortear los obstáculos y orientarse hay que usar todos los sentidos excepto la vista; abrir los ojos supone la descalificación directa.

Un día la tragedia sacude a la familia y el juego de Negro se convierte en una obligación para Gerson, que se queda ciego. Será el inicio de un infierno para él, un chico de apenas trece años con toda la vida por delante. Su padre y hermanos le apoyarán en todo momento, al igual que Daan, su compañero más fiel. También los abuelos paternos desempeñarán su papel en esta historia. Todos se desvivirán por el pobre Gerson pero tanta compasión quizá no sea de su agrado, y es que más allá del negro de la visión la oscuridad arraigará también en su corazón y su mente.


Tot està negre. Negre-negre,
no un negre d'aquells de
tanco-els-ulls-i-tot-queda-negre.
No entenc per què. De tant en tant
intento obrir els ulls de bat a bat,
però no canvia res.
Les pereres fan la flor blanca.
No m'ho puc treure del cap.
És un somni, tot això?

Opinión:

Es esta una novela dura, muy dura, pero a la vez muy hermosa. Y muy simple. Bakker se centra en diálogos en los que se habla poco pero se dice mucho; tampoco el autor es amigo de las grandes descripciones. El lenguaje es escueto pero muy conciso, afilado e hiriente por momentos. Sin duda destaca la belleza de la prosa en su conjunto. Sirva como ejemplo el mantra que se repite a lo largo del texto, las flores de los perales, la imagen bucólica que antecede al desastre.

La historia me recuerda a otra (también bella y dolorosa) publicada por la misma editorial: "Post Mortem" de Peter Terrin. A pesar de haberla acabado he sido incapaz de afrontar su reseña; su complejidad narrativa y emocional dista mucho de la literatura tradicional y merece una segunda (y una tercera) relectura. En este caso la obra de Bakker es más amena pero igualmente devastadora.

La excelente labor de traducción, la cuidada edición y, por supuesto, el contenido de la obra hacen de ella una lectura muy necesaria. Creo poder afirmar que no os arrepentiréis si abordáis esta historia llena de sensibilidad. Lo cierto es que Rayo Verde está marcando una línea editorial con un estándar de calidad muy alto. Habrá que estar muy al tanto de sus futuras propuestas.

- drama familiar -
★ ★ ★ ★
Ficha:

"Les pereres fan la flor blanca" - Gerbrand Bakker
Traducción de Maria Rosich
Raig Verd - Col·lecció Raigs globulars, 19 (978-84-943854-0-7) - 2015
151 páginas

13 mar 2017

El infierno de las chicas de Kyusaku Yumeno

Portada de El infierno de las chicas de Kyusaku Yumeno

Desde Gijón llega a Otranto "El infierno de las chicas" de Kyusaku Yumeno (precioso pseudónimo y alter ego de Yasumichi Sugiyama), un conjunto de relatos con una carga emocional terrible. No es una lectura fácil, ni agradable, pero sí muy necesaria. La sutileza que caracteriza a las obras de los escritores nipones va en este caso un paso más allá: el autor se sirve de ella para criticar la débil situación que en aquel entonces (hablamos de inicios y mediados del s. XX) padecían las mujeres. No es este un libro feminista, pero sí reclama la feminidad de las mujeres más allá del papel que la sociedad estipulaba para ellas en ese momento.

Sinopsis:

En el relato "No tiene importancia" Toshihira Usuketa, médico otorrino, escribe una misiva a su colega y maestro, Hidemaro Shirataka, a raíz del suicidio de una joven, Yuriko Himegusa, quien tras una aparente inocencia escondía inextricables vericuetos emocionales. Los hechos narrados en la carta acabarán por implicar a los dos hombres en el terrible desenlace y llegaremos así a conocer un poco más a la desdichada Yuriko.

"Asesinatos por relevos" se compone de cartas entrelazadas entre jovencitas. A través de ellas conocemos a un conductor de autobuses que se dedica a asesinar a sus compañeras de trabajo: tras agasajarlas les pide compromiso y, una vez se cansa de ellas, las chicas desaparecen sin que la sociedad se preocupe por ello ('...tenía menos importancia que una carcasa de insecto' sentencia el crudo texto). Pero la muerte de Tsuyako, la última de sus víctimas, está a punto de ser vengada.

"La mujer de Marte" es quizá el relato más contundente de todos. A través de recortes de periódico descubrimos el incidente acontecido en un colegio de provincias. Tras lo que parece un incendio fortuito en un almacén en desuso se esconde algo más siniestro: el cuerpo carbonizado de una chica y los secretos que su pasado esconde. Carta tras carta y pista tras pista logramos arrojar algo de luz sobre el caso de la Miss Carbonizada, como les gusta llamarlo en los tabloides, cuya verdad servirá para arrancar de cuajo la máscara a algunos de los individuos más respetables de la comunidad.


Poco a poco comencé a sentir cada vez
con mayor intensidad que el vacío
que yacía en lo más hondo de mi corazón
y el vacío que se hallaba más allá
del azul del cielo eran exactamente
la misma cosa. Y además, comencé
a pensar que el hecho de morir era
algo sencillo y sin importancia.

Opinión:

El título del libro no es alegórico: los tres relatos suponen un infierno particular para cada una de las chicas que los protagonizan. Más allá del dolor físico existen los corazones vacíos y las vidas sin esperanza; sin duda no hay nada más trágico. La venganza, cómo no, será la salida para muchas de esas situaciones límite, pero resulta desalentador avanzar a través de sus páginas sabiendo cuál es el destino de muchas de esas jóvenes sin futuro.

Más allá de una clase magistral sobre historia y sociología del Japón de principios del siglo pasado "El infierno de las chicas" es una clara denuncia de que la historia de la humanidad está impregnada de injusticias y de normas escritas a conveniencia del sexo masculino. La caracterización de algunos de los hombres de estas historias como grotescos yokai (el equivalente en la tradición japonesa de los trasgos) es uno de los recursos que usa el autor para criticar dicha situación.

No he congeniado en exceso con el libro. Creo que el estilo epistolar, su tendencia al género detectivesco y la extrema dureza de los sentimientos que se relatan hacen de esta una lectura no apta para cualquier momento; quizá en otras circunstancias lo hubiese disfrutado más. De todas formas me han entrado ganas de leer más cosas del autor y espero que la editorial Satori nos obsequie pronto con otro de sus textos. A pesar de sus muchas sombras y pocas luces me quedo con los efímeros destellos de felicidad de las chicas, y también con la belleza de una prosa que se condensa en pequeñas y hermosas dosis de tierna y dolorosa realidad.

- dramas epistolares -
★ ★ ★ ★ ★
Ficha:

"El infierno de las chicas" - Kyusaku Yumeno
Traducción de Daniel Aguilar
Satori Ediciones - Colección Satori Ficción, 6 (978-84-941920-7-4) - 2014
231 páginas

Otros links:
Koratai: ‘El infierno de las chicas’, de Kyusaku Yumeno

6 feb 2017

Las chicas de Emma Cline

Portada de Les noies de Emma Cline

La adolescencia es una época muy importante para el desarrollo de cualquier individuo, una etapa vital para forjar nuestro yo adulto. Con la distancia se convierte en un conjunto de anécdotas y aventuras (buenas y malas) que la bruma de la nostalgia tiende a desdibujar, pero mientras se vive es una época muy intensa: ansiamos ser libres para hacer lo que queramos, tenemos miles de sueños, nos creemos inmortales. Las sensaciones son muy vívidas, exacerbadas incluso. Tal fijación puede acabar degenerando en un recuerdo amargo de esta etapa llena de cambios, pérdidas y decepciones. Leyendo la última novela de Emma Cline abordamos de lleno este impasse trascendental que precede a la vida adulta a través de una realidad palpable y muy poética, alejada de los estereotipos de las series y películas americanas. Los pasos que guían la adolescencia se deben en gran parte a pequeños sucesos, a priori sin importancia, que hacen que nuestro subconsciente reaccione tomando una decisión. Serán estos inocentes designios los que lleven a la protagonista de la novela a internarse en el mundo de "Les noies".

Sinopsis:

Verano de 1969. Evie Boyd es una adolescente de catorce años que afronta los últimos días antes de ingresar en un internado. Su mente juvenil ansia volar con libertad y el nuevo curso no es sino un oscuro porvenir que prefiere obviar. Junto con su amiga Connie se dedica a malgastar los días intentando resaltar su belleza, buscando que alguien se fije en una chiquilla normal y bajita que tiene todo el futuro por delante. La situación en casa no mejora mucho las cosas: sus padres están recién divorciados y vive con una madre que anda algo perdida, recluida en rituales de belleza y en grupos de apoyo femeninos. El aura de su abuela materna, una actriz famosa, impregna buena parte de sus vidas.

Un día mientras está en el parque se topa con tres misteriosas chicas. Evie queda prendada de la ligereza de sus pies desnudos, de sus largas melenas, de su condición al margen de las normas establecidas. Las ve avanzar livianas sobre el césped como si fuesen ninfas y cuando una de ellas le dirige una sonrisa se establece un vínculo casi mágico, una suerte de hechizo. La protagonista decide entonces abandonar la seguridad del hogar en los cerros de Petaluma y dejar atrás los lomos dorados de sus libros de infancia para unir su destino al de Suzanne, la chica de cabellera oscura que la ha encandilado. En el rancho conocerá a Russell y al resto del grupo, y junto a ellos celebrará la fiesta del solsticio de verano. Evie cruzará entonces el umbral de un mundo que se le antoja mágico pero que no admite vuelta atrás si no es a través de unos recuerdos en ocasiones dolorosos.


Aquelles noies amb els cabells llargs
semblava com si flotessin per damunt
de tot el que passava al seu voltant,
tràgiques i aïllades.
Com reines a l'exili.

Opinión:

"Les noies" es un un maravilloso viaje iniciático, una oda a unos hermosos sentimientos que difícilmente volveremos a hallar a lo largo de nuestro deambular por la vida. Se trata de una novela de sensaciones íntimas. Toda la historia se nutre de actos minúsculos y evidencias apenas perceptibles: el recuerdo del pelo oscuro pegado al cuello sudoroso y a los hombros desnudos, la impronta de dos cuerpos mojados sobre una roca calentada por el sol, la sonrisa de una joven desconocida en un parque,... Su lenguaje sutil, sereno y poético se ve acrecentado por el excelente trabajo de traducción de Ernest Riera. Todo ello hace del proceso de lectura una experiencia agradable y muy sensorial.

El sexo, la violencia o el rollo ritual no importan aquí demasiado. La autora se aleja con buen criterio (aunque a veces deba recurrir a ellos) y se centra en la relación de Evie con Suzanne. Ella es la catalizadora de todos sus actos, la persona por la que lo dejaría todo. Estamos ante una novela de personajes: Russell, el líder del grupo, músico frustrado y gurú espiritual del rancho; las chicas, sus fieles perras del infierno, Donna, Helen, Roos y Suzanne; y Evie, la auténtica heroína de esta historia.

El libro deja un poso amargo pero hermoso. Los interludios, esos fragmentos del presente que introducen recuerdos del pasado, son quizás lo más flojo del mismo; aportan poco e interrumpen el flujo, pero esa es mi opinión. Lo mismo pasa con la masacre, un momento inevitable pero vacío, forzado, alejado del tono intimista que enaltece el resto de páginas. Lo mejor de la historia es apreciar como Evie descubre el modo de vida de las chicas, como se deja abrazar por el sentimiento de libertad y abandona sus prejuicios. Son esos momentos de intimidad casi hogareña, de liberación espontánea y natural, los que confieren a "Les noies" una pátina especial que hacen de ella una gran novela.

- viaje iniciático -
★ ★ ★ ★
Ficha:

"Les noies" - Emma Cline
Traducción de Ernest Riera
Editorial Anagrama (978-84-339-1536-8) - 2016
344 páginas

21 nov 2016

Abluciones de Patrick deWitt

Portada de Abluciones de Patrick deWitt
autor: Patrick deWitt
edición: Libros del Silencio (2010)
género: colección de notas alcoholizadas

cuatro estrellas

Recuerdo que fue una conversación a través de twitter. Hablábamos sobre los libros de Donald Ray Pollock y alguien mencionó el catálogo de Libros del Silencio. Hacía poco que el editor Gonzalo Canedo había fallecido, en enero de ese mismo año, y sus libros habían pasado a ser casi objetos de colección, sobre todo los considerados ineludibles. Entre estos últimos surgieron dos títulos, uno de Robert Stone que algún día retomaré y este que nos ocupa. Fue por Abluciones que se le puso al escritor canadiense Patrick deWitt el calificativo del nuevo Bukowski, un título algo pretencioso y, sin duda, una pesada carga. No he leído nada del icónico poeta del realismo sucio pero tras leer a deWitt puedo hacerme a la idea de por donde van los tiros, aunque desconozco si el primero posee la misma clarividencia narrativa que el enfant terrible de las letras canadienses. Porque lo que aquí se narra es un conjunto de historias, bañadas todas ellas en los efluvios del alcohol y espolvoreadas de drogas varias, que indagan en la autodestrucción pero siempre a través del prisma de una extraordinaria lucidez.

Sinopsis

Novelas de bares y de borrachos las hay a decenas, a cientos incluso. Pero si el narrador es un barman que abusa de los destilados y que se dedica a diseccionar a los individuos que pasan por su local eso ya es otra cosa. El propio protagonista, quizás el propio autor, recoge aquí sus memorias alcohólicas en forma de apuntes para una posible novela. Estamos cerca de Hollywood, meca dorada del cine y deslumbrante sueño para muchos. Muy pocos son los que logran aferrarse a él y la mayoría, despojos de una industria cruel y despiadada, acaban noche tras noche en el mismo bar, se sientan en el mismo taburete y piden sus copas mientras explican una y otra vez sus vidas truncadas como si fuesen mantras. Nuestro protagonista es una especie de confidente en ese templo sagrado de madera, cuero y adornos de latón. El ritual se repite como fractales refulgiendo en una botella de cristal, noche tras noche, inexorablemente.

Gracias al protagonista conocemos a los habituales del bar: Simon, el encargado de rubia melena que abandonó su Sudáfrica natal para ser actor; Anthony, el portero puertoriqueño; Curtis, que se dedica a molestar a las mujeres y a beber a cuenta de la casa; Merlín, el viejo de barba blanca capaz de pronosticar la muerte de otros; Sam, el camello negro que se lleva a sus tres hijos con él por las noches; Ignacio, el expatriado español que no bebe pero que frecuenta el bar para contar historias falsas pero luminosas,... Incluso mujeres como Dana, Ginny o Danielle se adentran en esa ominosa caverna, un mundo eminentemente machista. Y luego están los mitos, las leyendas urbanas: el fantasma que habita en las botellas de tequila, un Ford LTD de 1971 que devuelve una y otra vez a su borracho propietario sano y salvo hasta casa, un terrible edificio que vomita humanos a través de sus ventanas,... La opción de creer o no en las criaturas de la noche queda a merced del lector, pero aquí se nos narran sus logros y sus vicios con gran lujo de detalles como si fuesen verdades absolutas.

No es que te tomes demasiado en serio
la definición norteamericana de la palabra,
pero supones que esa gente son alcohólicos.
Tú les caes bien, o por lo menos están acostumbrtados
a ti, y cuando pasas por su lado alargan el brazo
para tocarte como si fueras un amuleto de esos
que usan los jugadores. Antes esto te resultaba
asqueroso y hasta rodeabas la barra con la espalda
pegada a la pared para no tener que atravesar
esa red de manos rojas y carnosas, pero te has
reconciliado con esa atención y se ha vuelto
familiar, incluso agradable.

Opinión

Como toda novela de borrachos tiende a resultar simpática, aunque los temas que se traten no sean para nada agradables y sus personajes resulten penosos. Pero es casi imposible no empatizar con estos individuos vapuleados sin piedad por la vida, seres humanos en el fondo, y darles nuestro apoyo moral. Estos hombres y mujeres han caído en el más absoluto ostracismo y si no fuese por el bar, ese cálido refugio donde uno tiene amigos o por lo menos conocidos, no serían nadie. 'Los grandes sueños nunca se realizarán en bares como este' sentencia Lancer, el único que ha arrastrado su decencia fuera del bar y que ha logrado ganarse la vida en Hollywood. Pero a la mayoría de los parroquianos eso les da igual: el bar es su vida, lo único que tienen.

Resulta sorprendente la lúcida voz del autor: incisiva pero reflexiva en el fondo, una vez han desaparecido los efluvios del alcohol. Renacer, resurgir del lodo y de la ponzoña. Purificarse. Quizá Abluciones sea un sincero ejercicio de redención. Lo cierto es que duele leerlo. Sus recuerdos permanecen en nuestra cabeza, anquilosados en forma de sueños húmedos y malas resacas cargadas de halitosos. Pero en el fondo esta novela es un gran ejercicio de literatura: franco, valiente y veraz. Cada novela publicada por Libros del Silencio viene sellada con la cita de un autor en referencia a la esencia del texto. La que nos ocupa no puede ser más atinada ni más contundente: 'una taberna es un lugar en el que la locura se vende en botella'. Leed Abluciones y no podréis estar más de acuerdo con esta máxima.

Ficha

"Abluciones" - Patrick deWitt
Traducción de Javier Calvo
Libros del Silencio - Colección Miradas (978-84-937856-3-5)
211 páginas

11 jul 2016

La tierra que pisamos de Jesús Carrasco

Portada de La tierra que pisamos de Jesús Carrasco
autor: Jesús Carrasco
edición: Seix Barral (2016)
género: narrativa

cuatro estrellas

Intentar enumerar los premios que acaparó Intemperie, la primera novela del extremeño Jesús Carrasco, puede ser una tarea agotadora; y es que la lista es larga. Igual de tediosa podría haber resultado la labor de hilvanar esta segunad novela, más aun tras ese fulgurante y sonado debut, un hito que acarrea sin duda multitud de expectativas para las obras futuras. Pero lejos de suponer un lastre esto parece haber estimulado la capacidad creativa del autor. Y es que tras leer La tierra que pisamos la sensación que nos queda es que todo ha resultado sumamente sencillo. La prosa de Jesús Carrasco posee una simplicidad inherente que hace que la historia fluya por la mente del lector llenándola de vívidas y hermosas imágenes, todo ello a pesar de que lo que aquí se narra no es precisamente un camino de rosas.

Sinopsis

Agosto. Eva y Iosif viven a las afueras del pueblo, en un recóndito lugar de Extremadura. Ambos son viejos. Él está postrado en el lecho y ella le atiende con diligencia y aparente ternura. Residen allí porque así lo han querido, en una casa pequeña y acogedora con jardín, un hermoso huerto e incluso un establo. Es su pintoresco retiro en el sur, una recompensa a cambio de los años de entrega de Iosif al Imperio. Estamos a comienzos del siglo XX en una España ucrónica, en un terreno que ha sido anexionado por la fuerza a un hipotético estado invasor.

Una noche un extraño se presenta frente a su casa. El hombre permanece inmovil al otro lado de la verja, sin voluntad de entrar en la propiedad pero sin mostrar tampoco intención de marcharse. Impelido por una determinación férrea apenas se mueve durante días, salvo para cambiar de postura. Eva le observa entonces con mayor atención: viste ropaje raído y tiene la cara llena de cicatrices. Ambos detalles esconden sin duda un pasado y Eva ansía, sin saberlo, conocerlo; por eso le ofrece agua y algo de alimento. La desconfianza se torna entonces empatía. Y el silencio se transmuta en una historia.

A través de la narración entrecortada del hombre conocemos su oscuro pasado y también sus secretos, del mismo modo que entrevemos los resquicios inconfesables que separan a Eva y Iosif. Su marido es un hombre arrogante, habituado a dar órdenes y a causar temor, orgulloso de un pasado enquistado en la obediencia ciega a un Imperio que ansiaba dominar el mundo a cualquier precio. Pero el tiempo ha hecho mella en él y su aliento vital se escurre como arena entre los dedos. Es poco más que un despojo pero le sobran fuerzas por denostar a su mujer por el trato que da al intruso. Eva lo soporta como puede y se aferra a unos recuerdos que no son tan dulces como ella creía, imágenes que plasma cada noche en una vieja libreta. La pérdida (ya sea de un familiar, de la libertad o de la patria) es un estigma difícil de borar de la mente, pero contarlo ayuda a superar el trauma. Y escuchar también.

'Dirijo mi mirada al huerto y cierro la escopeta.
Siento en mis manos el seco chasquido del fiador
asegurando el cañón. Un sonido preciso y firme
que alienta en mí una confianza de la que no dispongo.
El acero estriado del tubo será mi boca,
y la pólvora apretada, mi grito.'

Opinión

Apenas tres protagonistas, además de presencias inestimables como Thomas o el Teniente Boom, son suficientes para tejer esta gran historia. La trama resplandece porque está sustentada en tres individuos que apenas necesitan hablar para transmitir emociones. Los estratos de la memoria son los que nos transportan a un pasado que, si bien distópico, no se aleja tanto de la realidad; de hecho se acerca tanto a ella que pasaría por verídico. Y gracias a sus recuerdos y vivencias somos testigos de una gran tragedia, colectiva e individual.

La tierra que pisamos es una historia muy potente, con personajes que despiertan gran empatía en el lector y con una prosa dotada de una sensibilidad extraordinaria. El efecto sanador de verbalizar una historia dolorosa, de escribirla e incluso escucharla, es el motor que mueve a Eva a dar cobijo al extraño. En un primer momento la mujer se debate entre su caridad religiosa y la fidelidad al régimen, pero lo que acaba gobernando sus actos es el corazón. Es el punto de partida para volver al pasado y conocer mejor a ese hombre tan misterioso.

Esta obra ganó en 2016 el prestigioso European Union Prize for Literature. No es para menos. La belleza de su prosa es quizá lo de menos, lo que realmente importa es el trasfondo dramático que esconde. Y el mensaje que transmite: superar los traumas nos ayuda a conocernos un poco mejor. La novela es más que recomendable. No es una lectura fácil debido a la temática pero el autor tampoco escarba en los pormenores escabrosos de unos hechos de sobra conocidos, sino que se limita aquí a exponer unas vivencias, una lucha que, más allá de querer trascender, busca volver a las raíces y reencontrarse con uno mismo.

Entrevista con el autor

El autor nos habla aquí de su obra.

Ficha

"La tierra que pisamos" - Jesús Carrasco
Seix Barral - Biblioteca Breve (978-84-322-2733-2)
270 páginas

20 jun 2016

Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin

Portada de Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin

Me enamoré de Lucia Berlin nada más ver una foto que le hizo Buddy Berlin, el que fuera su tercer marido, esa en la que sostiene un cigarro en la mano y que a la postre ha acabado formando parte de la solapa de "Manual para mujeres de la limpieza" junto a sus apuntes biográficos. Me recordó a Kim Novak en "Bell, book and candle": el corte de pelo, las cejas enarcadas y esa mirada distante y profunda, etérea y misteriosa (en el caso de Berlin de un tono entre gris y azulado) que conlleva un magnetismo inefable. Eso fue hace ya unos meses, a finales de 2015, mientras leía un artículo sobre la rentrée literaria para el próximo año. Hablaban de ella como de uno de los secretos mejor guardados de la literatura norteamericana de los últimos años. Preferí ser cauto. Pero Lucia Berlin me ha vuelto a enamorar, esta vez con su prosa, y sus relatos se han convertido en lo mejor que un servidor ha leído en mucho tiempo.

Sinopsis:

Los relatos de Lucia Berlin no surgen de la imaginación sino de la memoria. Todos ellos son retazos de una vida, la suya, exprimida al límite, guiada por las sensaciones, buscando hacer de cada instante algo inolvidable. Las relaciones sentimentales, las pasiones desbocadas y los devaneos con el alcohol; el amor por el arte y por los hombres bohemios; su carácter visceral pero sincero, tanto en las luces como en las sombras. Ya sea en primera persona o enmascarada bajo un nombre falso la autora relata aquí pasajes de su existencia.

Desde su más tierna infancia en tierras hostiles y rodeada de mineros hasta su adolescencia en Chile, lugar donde conocería la buena vida, el desencanto y la religión en su lado más profundo, su vida fue un cúmulo de sensaciones encontradas. Sus relatos abarcan Chile, México y los Estados Unidos de América, todos ellos repletos de lugares comunes (lavanderías, hospitales, desiertos hermosos o clubs nocturnos). El hilo conductor de todas las historias son el arrebato del amor, la pasión por la vida y por lo auténtico. El alcohol es un compañero habitual, no en vano formaba parte de su familia desde que la autora tuvo uso de razón.

"Toda luna, todo año" es una historia preciosa; "Melina" está repleta de belleza y de amor mientras que "La vie en rose" narra los ideales y desamores de unas adolescentes; sublimes son "Dentelladas de tigre", "Apuntes de la sala de urgencias" y "Amigos", cada una a su manera; "Penas" rememora sensaciones ya vividas y "Bonetes azules" es un fiel retrato de la convivencia con un hombre semidesconocido; el inicio de "Inmanejable" es demoledor, un preludio de lo que nos narra; y en "A ver esa sonrisa" conocemos a la protagonista desde fuera, a través de las impresiones que causa en una tercera persona.


Un día entró en el despacho de una compañía
de seguros y vio a una mujer. Era Melina.
Estaba archivando documentos, aunque no realmente,
porque miraba por la ventana con una sonrisa soñadora.
Tenía el pelo largo y rubio teñido, y llevaba un vestido negro.
Era muy menuda y delgada. Pero fue su piel, dijo Beau.
Más que una persona, Melina parecía una criatura de seda blanca,
de vidrio opalino.

Opinión:

Lucia Berlin ganó el American Book Award en 1990 con "Homesick" y el Jack London Short Prize en 1985 por el relato breve "Mi jockey". Aún así, cuando Lucia Berlin falleció en 2004 el día de su cumpleaños, seguía siendo una completa desconocida; como si todos sus maravillosos relatos publicados en The Atlantic Monthly o en The Noble Savage no hubiesen significado nada. "Manual para mujeres de la limpieza" es una especie de testamento, una redención literaria.

Sus historias, como las de James Salter, desprenden una luz diáfana y llena de matices. Lucia tiene una capacidad innata para las descripciones y su sentido del humor es encomiable. Los trazos de su prosa son sumamente orgánicos y ante la vivacidad de sus relatos resulta imposible no dejarse llevar. La excelente traducción no hace sino ensalzar esas historias conmovedoras y rotundas a la par.

Recomendar este libro es una futilidad; como lo es luchar contra uno mismo, contra lo que uno siente. A través sus páginas revivimos su encuentro con Ramón J. Sender, rememoramos su relación con el tío John o conocemos a los hombres que la quisieron. Con un solo párrafo ya estamos dentro de su vida, de su mente, de su corazón. Podría enumerar múltiples calificativos pero ninguno le haría justicia. Solo puedo decir que leer esta novela implica amar a Lucia Berlin sin reservas, como ella siempre hacía, hasta el final de los días.

- narrativa -
★ ★ ★ ★ ★
Ficha:

"Manual para mujeres de la limpieza" - Lucia Berlin
Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino
Alfaguara (978-84-204-1678-6) - 2016
429 páginas

30 may 2016

Pureza de Jonathan Franzen

Portada de Pureza de Jonathan Franzen
autor: Jonathan Franzen
edición: Salamandra (2015)
género: narrativa

cuatro estrellas

Antes de abordar este libro mis sensaciones con Jonathan Franzen eran encontradas: por un lado estaba ese magnífico recuerdo, aunque lejano y algo difuso, que me quedó nada más acabar Libertad; por el otro estaba la sensación de desconcierto por no haber podido leer tan siquiera cincuenta páginas de Las correcciones. Con la duda sobre qué vertiente de Franzen encontraría en Pureza inicié la lectura. Después de apenas diez páginas vislumbré que esta historia iba tras la senda de Libertad y tras acabar las casi setecientas páginas del libro no puedo sino confirmar que Purity (en su título original) es una novela más que notable y que no me ha defraudado lo más mínimo.

Sinopsis:

Conocemos a Purity Tyler, un veinteañera reacia a usar su nombre de pila por considerar excesiva la carga simbólica que este conlleva implícito, consciente que con su tipo de vida jamás podrá aspirar a tan elevado sentimiento. Pyp vive en una casa ocupada junto con otras personas: Ramón, un minúsválido por el que se desvive, Dreyfuss, un superdotado con ciertos problemas y la pareja formada por Marie y Stephen. Enamorada en secreto de Stephen, que supera la treintena, Pyp tiene una vida que no le satisface. Su trabajo es gris y anodino y además tiene que soportar un comportamiento por parte de su jefe que roza el acoso. La relación con su madre tampoco ayuda y es como una losa de granito que le arrastra hasta lo más profundo de la desidia. Pero todo cambia cuando decide dar un giro radical a su vida y embarcarse en un proyecto bajo el amparo de un hombre carismático.

Andreas Wolf es una especie de Edward Snowden o Julian Assange, un hombre que ha logrado la fama en los medios y en las redes a base de airear secretos y trapos sucios de gobiernos, multinacionales e individuos poderosos. Ante todo defiende la pureza de su cruzada (conocida como Sunlight Project) como contraposición a la maquinación y el oscurantismo de los tiempos modernos. Pero él también tiene un pasado: habiendo crecido en el Berlín Oriental en el seno de una familia con privilegios dentro del partido, amparado así bajo una cierta impunidadidad, es normal que esconda episodios algo turbios, locuras de una época, la juventud, en la que todos somos rebeldes y nos creemos invulnerables. Andreas tiene un don para las relaciones y gracias a ello le resulta fácil ganarse la simpatía de la gente, pero quizá no sea suficiente para mantener a flote tan místico proyecto sin perder un ápice de integridad pues la sombra del pasado siempre acecha.

Leila Helou es investigadora en el Denver Independent, una agencia de noticias independiente. Tiene a su cargo a una joven colaboradora que le ayuda en un caso de negligencia con armas nucleares, un asunto feo y muy espinoso. Leila vive con Tom, propietario y fundador del DI, que montó el negocio gracias al dinero que el padre de su exmujer le donó tras fallecer. Ambos tienen una relación plácida basada en sendos círculos de confort, aunque las exparejas de ambos tienen gran influencia sobre ellos y amenazan con desestabilizar la relación y el proyecto editorial.

'Había imaginado que su sensación primordial sería la ansiedad,
el temor febril a que lo descubrieran y lo arrestaran,
pero al parecer la República parecía empeñada en absolverlo,
por alguna razón perversa, y Andreas ya no conseguía recordar
por qué se había reído tanto del país entero y de su falta
de gusto. Ahora se le antojaba más como la República de la
Tristeza Infinita. Las chicas seguían presentándose a la
puerta de su despacho y mostraban interés por él, tal vez
incluso más curiosas que antes por su pinta lastimera,
pero en vez de pensar en sus coños, Andreas se ponía
a pensar en sus almas jóvenes.'

Opinión:

Cuando me acerqué a Jonathan Franzen por primera vez descubrí a un autor con una prosa idealista y reivindicativa, amante de los individuos comprometidos social y politicamente. Sus personajes son ricos en detalles y matices, poseen elaboradas historias personales y se dejan arrastrar por relaciones profundamente enraizadas en los estratos que componen sus novelas. Pureza no es una excepción en la obra del autor de Chicago y cumple con todos estos reclamos. Estamos ante una novela que se mueve con facilidad a través del tiempo, abarcando así diversas generaciones, pero focalizando siempre la trama en torno a unos pocos individuos que tienen en común no encajar en el mundo, un poco como el público potencial al que Franzen aspira a llegar, según confesó en una entrevista, con cada una de sus obras.

La complejidad y las múltiples capas de información que poseen los personajes son lo mejor de la novela; sus historias te atrapan hasta el punto de querer saber hasta el más mínimo detalle de sus vidas, el porqué de tantos traumas. Porque en la novela de Franzen de conflictos vamos servidos. Andreas, Tom, incluso David, son hombres pusilánimes, marcados a fuego por las relaciones con sus esposas, madres e hijas. Ellas son los personajes dominantes, mujeres que a su vez se vuelcan con sus maridos e hijos, proyectando en ellos su amor obsesivo. Franzen habla con gran soltura de las relaciones (laborales, afectivas,...) y rehúye de los estereotipos más caducos. Para él las relaciones se basan en el equilibrio, en no querer ganar ni dominar ,como un buen peloteo en un partido de tenis; pero como no siempre se puede lograr ese idílico bienestar sus personajes se ven forzados a escorarse buscando el contrapunto a sus parejas, por muy extremo que este acabe siendo.

Recomendar a Jonathan Franzen es una necesidad, una obligación incluso. Es uno de los escritores más aclamados del momento y forma parte ya del olimpo de las letras americanas. Con su hábito monacal de escritura (se aisla durante días en una habitación con su portátil y sin conexión a internet) persigue lograr la perfección estética; no en vano el autor afirma que con su escritura busca proporcionar placer a todos los niveles: intelectual, emocional, lingüístico y estético. El amor y el sexo en manos de Franzen se transmutan en todas las filias y fobias posibles. Nunca es posible saber con qué nos sorprenderá, aunque lo único cierto es que lo acabará haciendo. Quizá tenga muy idealizada Libertad, o quizá el lejano recuerdo no sea cien por cien objetivo, pero lo cierto es que la obra que nos ocupa no me ha dejado tanta sensación de plenitud como su antecesora. En parte por detalles como traducir el título original (algo que sí se ha respetado en la versión en catalán), un elemento que ya de primeras aporta ese doble sentido tan atractivo en las historias del autor. Pero manías aparte debo reconocer que la traducción es muy notable y que gracias a ella esta vasta obra se lee de maravilla. Y es que lograr la pureza absoluta es una labor ardua y (casi) imposible, si bien es cierto que no hay que cejar nunca el empeño.

Ficha:

"Pureza" - Jonathan Franzen
Traducción de Enrique de Hériz
Salamandra (978-84-9838-710-0)
697 páginas

23 ene 2015

Relato Soñado de Arthur Schnitzler

Portada de Relato soñado de Arthur Schnitzler

Cuando uno lee un libro del cual ya ha visto la adaptación cinematográfica corre el peligro de abordar la lectura con cierto tedio: conocemos previamente el desenlace, apenas hay margen para la sorpresa y es difícil no poner la cara de los actores a sus protagonistas. Por fortuna con "Relato soñado" ("Traumnovelle" en su idioma original) no me ha pasado nada de esto. Ha sido un auténtico placer devorar esta novelita por las noches, dejándome llevar por la sugerente prosa de Arthur Schnitzler. Este prolífico autor de finales del s.XIX y principios del XX fue un adelantado a su tiempo. Interesado en el erotismo, la psicología y la muerte puso las bases de una de las películas más sorprendentes que he tenido el placer de disfrutar: "Eyes wide shut".

Sinopsis:

Tras asistir a un baile nocturno de máscaras Fridolin y su esposa sienten renacer su pasión y sucumben de nuevo a los misterios del cortejo y la seducción. Pero todo se desvanece con el gris amanecer del día siguiente y con la monotonía de su rutina diaria. Esa misma noche, ya en la alcoba, se sinceran el uno con el otro y discuten sobre los peligros del coqueteo con desconocidos y la inherente posibilidad de la infidelidad que ello conlleva. Buscando poner celoso al otro ambos rememoran y exageran viejos encuentros, historias que agrandarán los resquicios de su aparentemente sólido matrimonio.

Por la noche Fridolin abandona el domicilio conyugal para atender una urgencia. Dolido por la confesión de su mujer (no logra quitarse esas adúlteras imágenes de su mente) descarta volver a casa al acabar el servicio médico y decide vagar por la ciudad. En un café se reencuentra por sorpresa con un antiguo compañero de estudios que ahora se gana la vida como pianista. Nachtigall le relata los asombrosos pormenores del trabajo que le espera esa noche. Espoleado por el rencor y cautivado por un soplo de aventura no exento de peligro Fridolin convence a su amigo para poder colarse en tan misteriosa fiesta. Tan solo un disfraz y una contraseña le separan de un paraíso de resplandeciente sensualidad, un edén de promesas lujuriosas.


...y como cada una de aquellas mujeres desnudas
seguía siendo un misterio y, desde sus máscaras negras,
unos ojos grandes lo miraban resplandecientes como
el más insoluble de los enigmas, el placer inefable de mirar
se transformó para él en el tormento casi insoportable
del deseo.

Opinión:

Schnitzler ahonda en esta novela corta en los sentimientos humanos (la culpa, los celos, el amor,...) mientras evoca con su prosa la elegancia de los bailes de máscaras. Nos encontramos ante una obra subyugante a la par que desconocida, una pequeña joya muy moderna para su época (la novela está escrita en 1926) que sin duda vale la pena descubrir. Este viaje onírico por las calles de Viena llevará a Fridolin a los límites de su moralidad y su cordura, bordeando de forma constante unos límites que dividen el sueño de la realidad; de ahí el título original de la obra en alemán. Las consecuencias de sus actos, desde luego, acarrearán consecuencias con las que el propio protagonista deberá cargar.

Imaginarse la película mientras leemos la novela es inevitable. En este caso la versión de celuloide está a la altura de la obra literaria gracias al mimo y el detalle con los que Stanley Kubrick hacía sus filmes. Si bien ambas obras difieren en el contexto histórico y en algunos pasajes sí que mantienen una excepcional coherencia argumental en los momentos clave: sirva como ejemplo la importancia que la música desempeña en la tensión narrativa. Mi recomendación es que si os gustó la película tenéis que leer el libro; en caso contrario, leedlo también. Sus apenas ciento treinta páginas no son excusa para no embarcarse en una grato y sensual viaje que nos llevará más allá de lo moralmente correcto y que seguro logrará remover nuestras conciencias.

- rave bohemia y salvaje -
★ ★ ★ ★
Ficha:

"Relato soñado" - Arthur Schnitzler
Traducción de Miguel Sáenz
Acantilado - Colección Narrativa del acantilado, 147 (978-84-96834-81-1) - 2008
132 páginas

Otros links:
Entre montones de libros: Relato soñado. Arthur Schnitzler