13 feb 2017

Luna de Ian McDonald

Portada de Luna de Ian McDonald

La Luna es un entorno hostil por naturaleza y tiene múltiples formas de matarnos. Lo habíamos visto mil veces en el cine, pero nunca antes en un libro como en "Luna" de Ian McDonald. Un nuevo punto de vista, sin duda. Una megacorporación, la Lunar Development Corporation, es la propietaria de la Luna; un mero espejismo político. El poder real, el músculo y el cuchillo, recae en los Cinco Dragones, cinco clanes con tecnología punta y un férreo legado feudal. El punto de partida es de los que causa un hype brutal. Solo existe un problema: "Luna. New Moon" es la primera parte de una trilogía e inevitablemente deja con ganas de más.

Sinopsis:

Agua, carbono, datos y aire. Estos son los cuatro elementos que aparecen incrustados en el chib, un implante lenticular que llevan los habitantes de la luna, y sus niveles suponen la diferencia entre la vida y la muerte. Bien lo saben los habitantes más desfavorecidos de Meridian, aquellos que viven en la superficie, lejos de la protección que los habitáculos excavados proporcionan frente a la radiación cósmica. Marina y Blake son dos claros ejemplos: su día a día es pura supervivencia. La silicosis causada por el polvo lunar ha provocado un inicio de tuberculosis en el frágil cuerpo de Blake y Marina se desvive por ayudarlo.

Lucasinho es de familia adinerada y se juega la vida por gusto para rendir homenaje a la Dama Luna, conocedor que la última tecnología en servicios médicos está a su disposición por si algo sale mal; cualquier cosa con tal de impresionar a la bella Abena Asamoah. Ariel Corta, la reina de los tribunales y la más avispada de los herederos de Hélio Corta, tampoco se priva de lujo alguno. Son el polo opuesto a Marina y Blake. No viven hacinados en hábitats viejos y estrechos, sino en auténticos palacios. Y no les falta de nada, no en vano pertenecen a los clanes que dominan la Luna: los Cinco Dragones.

Los Mackenzie, metales; los Asamoah, servicios; los Vorontsov, con el monopolio de los viajes entre la Tierra y la Luna; los Sun, ambiciosos y siempre a la sombra; los Corta, amos y señores del helio-3 que abastece a la Tierra de energía. Ellos son los protagonistas de una lucha sin cuartel por el control de la Luna y de sus valiosos recursos.


Estoy en un equipo de inducción
de actividad de superficie. Caminamos
por la Luna. Hay mucho que aprender.
La Luna conoce mil formas de matarnos:
esa es la primera regla y prevalece
sobre cualquier otra.

Opinión:

Comparar "Luna" con "Juego de Tronos" es, si más no, pretencioso, una desesperada jugada de marketing. Ian McDonald es un autor en auge en la literatura de género y sus obras han sido nominadas y/o han ganado premios de prestigio, pero no posee la contundencia narrativa de George R.R. Martin. El sistema de familias es una herramienta eficaz para posicionar al lector: es inevitable confraternizar con alguna de ellas, con sus rasgos particulares y con sus personajes. La batalla abierta por el poder (aquí hay sangre a raudales) también es un punto a favor, así como la tecnología lunar que propone el autor: el sistema Baltran, el movimiento perpetuo del Crucible o los cicladores viajando sin descanso entre la Tierra y su satélite. Los aspectos a su favor son muchos y contundentes.

Cuesta cogerle el truco a tanto personaje, tanto más cuando se desdoblan en sus IAs holográficas, y es fácil perderse entre la miríada de nombres. Pero es un proceso normal y a la larga uno se acostumbra y se decanta por sus preferidos (no les cojáis mucho cariño, por cierto). A pesar de su breve extensión el libro explica muchas cosas (demasiadas incluso) del presente y del pasado. La vida pretérita, la que tuvo lugar en el planeta azul, es irrelevante, un mero relleno, y quedarse en la Luna supone dejar atrás cualquier otra vida. ¡Pues eso, borrón y cuenta nueva! Igual de tediosos me han resultado los modelitos de Ariel Corta y las barrocas fiestas de la jet set.

En esta novela nos quedamos a medias pero a diferencia de la reseña de hace un par de semanas podemos decir que, por lo menos, hay bastante chicha. En resumen: el autor posee un elenco fascinante de personajes pero tiende en demasía a la retrospectiva. Las posteriores entregas prometen un fulgurante y vertiginoso futuro siempre y cuando no se eche la vista atrás. Veremos qué nos depara la Luna.

- guerra de clanes en la Luna -
★ ★ ★ ★ ★
Ficha:

"Luna. Luna Nueva" - Ian McDonald
Traducción de José Heisenberg
Nova (978-84-666-5933-8) - 2016
428 páginas

14 nov 2016

El problema de los tres cuerpos de Cixin Liu

Portada de El problema de los tres cuerpos de Cixin Liu

No hay mejor campaña de marketing que un premio literario. Si además se trata de un galardón tan reputado como el Hugo Award a la mejor novela el éxito mediático está prácticamente garantizado. Si a eso le sumamos una nominación a los Nebula Awards, múltiples premios y nominaciones en los Galaxy Awards, la admiración confesa de personajes famosos y la difusión en medios televisivos el revuelo organizado permite que una novela de género, de ciencia-ficción en este caso, esté en boca de todos. Los lectores ávidos hace tiempo que le seguían la pista, pero para el resto de mortales Cixin Liu era un auténtico desconocido. Hasta ahora. Y es que su novela "El problema de los tres cuerpos", novela escrita en 2007 y apertura de una trilogía ya cerrada, supone la punta de lanza del desembarco de autores chinos en el panorama editorial de nuestro país.

Sinopsis:

Iniciamos la lectura inmersos de lleno en el pasado convulso del pueblo chino: un grupo de revolucionarios, la mayoría apenas estudiantes, someten a escarnio público a individuos contrarios a su ideología. Uno de los blancos de sus injurias es un profesor universitario, hombre letrado y de ciencias, que deberá soportar la humillación por parte de su propia mujer. La dureza de la escena no vaticina un final feliz para el investigador, y es que más que el ansia de revolución lo que parece mover a estos jóvenes es el odio. Un par de años más tarde la hija del profesor, también científica, se enrolará en el proyecto militar ultra secreto de Costa Roja.

Nos trasladamos hasta la actualidad para conocer a Fronteras de la Ciencia, una organización dedicada a la investigación que está rodeada de gran hermetismo y sobre la cual existen sospechas de conspiración. El Profesor Wang, físico aplicado especializado en nanotecnología, es instado a formar parte de ella para poder así ejercer de topo y desentrañar sus actividades secretas, informando de todo al ejército. Su antipatía hacia el policía Da Shi hará que se muestre reacio y poco dispuesto a colaborar, aunque unos extraños acontecimientos cambiarán su punto de vista y le obligarán a replantearse muchas cosas.

La explicación a muchos de estos dilemas subyace en lo que, a simple vista, parece un inocente juego de realidad virtual. Pero lo cierto es que Tres Cuerpos, pues así se denomina el juego, esconde un plan oculto que será revelado tan solo a unos pocos privilegiados. Estamos ante una trama que aúna diferentes niveles aparentemente inconexos, el mundo real y la realidad virtual, pero que acaban conformando una compleja e intrincada amalgama. El problema que plantea el videojuego, la baza más potente e imaginativa de la novela, se convertirá a su vez en un punto de no retorno para la propia humanidad.


Como astrofísica, Ye se oponía con firmeza
a las armas nucleares. Para ella, un poder
de esa magnitud debía pertenecer únicamente
a las estrellas.

Opinión:

Ha sido esta una lectura memorable y repleta de imaginación. El universo de Tres Cuerpos permite a su autor desplegar un arsenal de mundos paralelos que recrean con gran vivacidad y multitud de recursos la evolución de la especie humana. Especialmente ingenioso es el proceso de diseño del SO Quin 1.0 y su portentoso hardware, mientras que resulta hilarante y muy entretenido el concilio de sabios compuesto por Aristóteles, Galileo Galilei y Leonardo da Vinci que, bajo la batuta de Gregorio XIII, se dedica a quemar vivos a visionarios como Giordano Bruno.

Los personajes femeninos brillan en esta historia, sobre todo de la mano de Ye. Se nota además un enorme cariño por las antiguas tradiciones y por el pasado del pueblo chino, por muy doloroso que este haya sido, no en vano estos han marcado su evolución y han forjado su carácter. Personajes como Da Shi también son un buen gancho pero el mayor reclamo para el lector es el mundo virtual ideado por el autor: términos como era caótica y frases como ¡Deshidrataos! pasarán a engrosar el imaginario de los más acérrimos lectores de sci-fi.

Estamos ante una de las novelas más fascinantes de los últimos años. No lo digo solo yo, lo repite casi todo el mundo. Parte de su éxito recae en el magnífico trabajo de traducción realizado por Javier Altayó directamente del chino; su labor ensalza aún más la hermosa prosa de Cixin Liu. No hay que olvidar tampoco que tras la revisión de las galeradas está otro crack como Antonio Torrubia, librero diabólico y toda una eminencia en la ciudad Condal. La editorial Nova siempre ha apostado fuerte por la ciencia-ficción y la publicación de esta novela viene a reforzar el concepto que tienen de literatura. Desear desde este humilde blog muchas felicidades a tod@s los implicad@s. Respecto a la saga que nos ocupa solo espero que el resto de tomos sepan mantener el nivel que ha mostrado este, y es que la máxima puntuación otorgada es debida en gran parte a las expectativas generadas de cara a los dos siguientes libros.

- ciencia-ficción especulativa -
★ ★ ★ ★ ★
Ficha:

"El problema de los tres cuerpos" - Cixin Liu
Traducción de Javier Altayó
Nova (978-84-666-5973-4) - 2016
408 páginas

23 sept 2015

Tau cero de Poul Anderson

Portada de Tau cero de Poul Anderson
autor: Poul Anderson
edición: Nova Ciencia Ficción (1997)

cuatro estrellas

Desde siempre me ha fascinado el espacio interestelar y su posible exploración, motivo por el que la ciencia-ficción es uno de mis géneros preferidos. Llevo años leyendo novelas de esta temática pero no me considero ni mucho menos un experto; de hecho creo que tengo muchísimo por aprender todavía, más aún después de conocer las opiniones de tantos y tan versados lectores que se mueven por las redes. Dentro del cúmulo de disciplinas de la sci-fi siempre me ha atraído el subgénero de las naves intergeneracionales, así que hace unas semanas pregunté en twitter por novelas de este tipo y obtuve un feedback increíble. Entre los títulos propuestos está este “Tau Zero” de Poul Anderson que, sin llegar a ser 100% un relato de nave generacional, sí comparte nexos y propuestas interesantes con los mismos. Captó enseguida mi atención, así que rebusqué por las bibliotecas de la diputación hasta dar con un ejemplar que parecía haber conocido días mejores pero que me reservaba una muy grata sorpresa.

Sinopsis:

Siglo XXIII. Tras una devastadora guerra nuclear que casi acaba con el planeta y por ende con su población humana se ha reestablecido la paz. Gobiernos y países conviven bajo el amparo de Suecia, declarado por su modelo de sociedad moderna y respetuosa como líder mundial por consenso. Cincuenta individuos (repartidos equitativamente entre mujeres y hombres) se embarcan en un viaje de cinco años a través de las estrellas. El objetivo es hallar un planeta con recursos para poder ser colonizado y desarrollar allí un nuevo asentamiento 'terrestre'. En el lejano sistema de Beta Virgins se ha detectado un posible candidato en base a los esperanzadores datos recogidos y enviados por las sondas, y hacia allí viaja el futuro de la humanidad.

Astrofísicos, planetólogos, químicos,... Los representantes de la especie humana han sido escogidos a conciencia en base a sus dotes intelectuales y científicas, así como su posible utilidad en una futura colonia humana. Son lo mejor de la especie, una élite destinada a ser recordada en los libros de historia. Surcan el espacio a bordo de la Leonora Christine, una nave de última generación de la classe Bussard capaz de viajar a velocidades casi lumínicas.

Anderson inicia el relato presentando a Reymont e Ingrid, que pasan un día juntos en el período previo al lanzamiento. Buscan fortalecer lazos de cara a una más que previsible necesidad de establecer relaciones una vez en la nave. Y 25 candidatos no son tantos, así que mejor haber escogido con antelación. Las primeras semanas en la nave son alegres, llenas de frenesí laboral pero con tiempo también para fomentar las relaciones. El ambiente es agradable a pesar del confinamiento en tan pequeño reducto. Pero, como no, aparece el conflicto que da pie a toda buena trama: llegados a un momento del viaje surge un percance y esos hombres y mujeres inteligentes, en teoría estables y sobradamente preparados, deben hacer frente a los problemas y a sus propios temores. La resistencia mental y la cordura se pondrán a prueba día tras día. El espacio exterior es inmenso y solitario, y ello alimenta los miedos más profundos del ser humano.

'Oscuridad.
La noche total.
Los instrumentos, llevando al límite la amplificación
y reconvirtiendo longitudes de ondas, podían identificar
algunas chispas en aquel pozo. Los sentidos humanos
no podían ver nada de nada.'

Opinión:

Antes que nada debo reconocer que he disfrutado un montón con esta novela. Las novelas que tratan sobre los límites de la psique humana en el frío y oscuro universo son las que más me gustan. El experimento sociológico de encerrar a un conjunto de humanos en un aislamiento consentido ha sido vastamente explotado en la literatura, pero siempre da mucho de sí. En este caso se trata de la flor y nata de la raza humana, nada que ver con la escoria de la sociedad que tanto gusta en otros experimentos televisivos. Y además tienen que trabajar duro para asegurar su supervivencia. Pero curiosamente el resultado obtenido puede llegar a ser el mismo; todo depende de la respuesta al estrés de los confinados. Y es que tener la certeza de que puedes morir lejos de tu casa y de los tuyos puede generar una gran tensión emocional. Esta es la piedra angular de este gran relato.

Al narrador le gusta la hard sci-fi: le encanta entretenerse en descripciones teóricas sobre el viaje relativista y sobre el funcionamiento de la propulsión Bussard (si tenéis curiosidad he aquí un link que os puede ayudar). A ratos puede resultar arduo seguir el ritmo, pero para nada nos tiene que desmotivar. El convencimiento y la seguridad con la que el autor narra estos pormenores no hace sino darle aún más realismo a una historia de por sí brillante. Anderson no se contenta con ponernos delante la típica trama algo sobada de supervivencia en el espacio, sino que va mucho más allá, atreviéndose con confines narrativos que otros ni tan solo han soñado y a los que yo personalmente nunca antes había llegado. Cuando descubrí lo que estaba a punto de sucederles a estos aguerridos navegantes estelares prendió en mi interior la mecha de la curiosidad más impetuosa. Necesitaba saber cómo acababa esa historia que me ha tenido subyugado de principio a fin.

Mientras la Leonora Christine surca las estrellas aflora en su tripulación una disyuntiva que lleva azotando a la humanidad desde sus inicios: el instinto de supervivencia vs el raciocinio científico, los dictámenes del corazón contra la razón. Este buque sideral comparte ciertos paralelismos con otra legendaria nave maldita, como si de una moderna reversión de la misma se tratase. El viaje en términos relativistas da aquí un giro de tuerca que confiere a la novela un valor añadido que otras historias no tienen. Sin duda la recomiendo, sobretodo a aquellos a los que les gusta la ciencia-ficción y que tienen la suerte de no haberla descubierto aún. Ha sido también mi primera incursion con este autor de raíces nórdicas, un escritor muy prolífico al que seguro pronto retornaré en busca de más aventuras.

Ficha:

"Tau cero" - Poul Anderson
Traducción de Pedro Jorge Romero
Nova Ciencia Ficción (978-84-406-7362-0)
257 páginas

3 dic 2014

El Marciano de Andy Weir

autor: Andy Weir
edición: Nova (2014)


Pocas veces he visto un despliegue tan efectivo de marketing como el que hizo Nova con “The Martian” de Andy Weir. Como resultado el libro estuvo durante semanas en boca de todos y mis ganas de leerlo aumentaron de forma exponencial. Campañas publicitarias a parte el libro ha cosechado gran éxito en multitud de países y recientemente ha sido galardonado con el Goodreads Choice Awards 2014 en la categoría de ciencia-ficción, algo muy meritorio para tratarse de un libro autoeditado que en un principio funcionó por el boca a boca.

Tras su fantástica portada nos encontramos ante una brillante propuesta de entretenimiento que sin duda merece la pena ser leída. En general son muchos los aspectos positivos que nos ofrece esta novela y creo que compensan con creces los puntos negativos que se han usado a modo de crítica. Como ejemplo nada más adentrarnos en sus páginas nos encontramos con un mapa impreso, algo que a un servidor ya le proporciona un subidón, señal inequívoca de que tenemos ante nosotros lo que puede ser una gran novela de aventuras.

Sinopsis:

Mark Watney es astronauta y forma parte de la tripulación de la Ares 3, cuya misión es llegar a Marte. Una vez allí una serie de contratiempos les obligarán a suspender la misión y abandonar el planeta precipitadamente. Creyéndole muerto sus compañeros abandonan su cuerpo en el yermo planeta rojo. A partir de aquí comienza la odisea de Watney por sobrevivir en unas condiciones adversas y sin apenas recursos.

Su plan de supervivencia pasa por mantenerse con vida hasta que la siguiente misión tripulada (la Ares 4) llegue al planeta. Para ello deberá esperar casi cuatro años, pero los suministros de que dispone no le durarán tanto tiempo. Watney deberá pues echar mano de su ingenio y de su pericia técnica para ejercer de agricultor, de mecánico y de ingeniero en Marte. Con escasos recursos pero mucha imaginación nuestro héroe se desvelará como un cruce entre Robinson Crusoe y McGyver.

Mientras tanto en la base de operaciones de la Tierra se percatan de que Watney está vivo y a su vez trazan un plan para comunicarse con él y poder así diseñar una estrategia de salvamento efectiva. Es aquí donde aparece un grupo de personajes secundarios, en su mayoría bien elaborados, que dotan de profundidad a la trama y aportan lazos emocionales y apoyo moral a Watney en su odisea marciana.

El final, aunque bastante obvio y algo brusco, no puede ser desvelado. De todas formas el atractivo de la novela no es el fin en sí, sino todos los pormenores e hilos argumentales que se enhebran para llegar hasta él. Es gracias a esta elaborada recreación de un náufrago en Marte que el lector conseguirá engancharse de principio a fin a esta trepidante novela de ciencia-ficción.

'Marte no es la Tierra.
No tiene una atmósfera densa capaz de doblar la luz
y mantener en suspensión partículas que la reflejen.
Hoy el vacío es prácticamente total. Cuando el sol no es visible, estoy a oscuras.
Fobos me proporciona un poco de luz lunar, pero no la suficiente para trabajar.
Deimos es una mierdecilla que no sirve para nada.'

Opinión:

Son muchas las opiniones que se han escrito sobre “The Martian”, unas a favor y otras en contra. Las que lo vilipendian argumentan que no aporta nada nuevo, que centrar la narración en un único personaje resulta cansino o que el desenlace es fácilmente predecible. En parte les comprendo, pero no comparto su opinión.

Es arriesgado fundamentar una novela en un solo personaje, más aún cuando sus vivencias se detallan en forma de un diario o cuaderno de bitácora. El autor resuelve esto dirigiéndose a nosotros de forma directa, como si fuésemos conocidos de Watney, algo que ayuda a crear una relación empática con el lector. El cinismo del que Watney hace gala en ocasiones lo argumenta Weir en el desconocimiento del protagonista sobre si seguirá vivo al día siguiente. El sarcasmo como último recurso vital, si bien no sea quizás el más idóneo, creo que tampoco es suficiente para echar por suelo los demás méritos del libro.

Entre medio de las entradas del diario se intercalan episodios localizados en el planeta Tierra. Estos interludios están construidos de forma sólida y nos acercan por momentos a una realidad más cercana y fácil de entender. Porque incluso lo que pasa en los despachos y laboratorios de la NASA es en ocasiones más inteligible que las paranoias científicas que se monta Watney; en este punto sí que coincido con muchos que restan elogios a la novela. Si bien el autor intenta instruirnos en modo ‘documental de La 2’ sobre lo que Watney se propone, lo cierto es que a no ser que el lector tenga formación científica (y a veces ni así) es tedioso seguir el hilo de lo que se explica. En estos momentos es fácil desconectar de la historia y pensar –Si, vale. Ahora con ayuda de un chicle y unos pocos alambres arregla el aparato ese.

Tenemos pues una vertiente de ciencia-ficción ‘hard’ que puede echar para atrás a muchos pero que yo disfruté y supe apreciar como hecho diferencial. En base a leer el vocablo repetidamente se acaba uno acostumbrando a que Watney considere como su propio hogar el ‘Hab’; acabamos pues adoptando como propios muchos de estos términos científicos e incluso acaban por resultarnos familiares.

La historia no es complicada en sí, ni tiene múltiples tramas paralelas o giros inesperados. Se trata de una especie de ‘blockbuster’ y como tal se debe disfrutar: sabemos casi de antemano lo que va a suceder, pero nos deleitamos mientras lo leemos y nos olvidamos de profundas reflexiones morales. ¡Esto no es "2001" señores! Incluso esa ironía trivial de la que tanto abusa el protagonista y que puede molestar a muchos a mí me llegó a calar. Reconozco que sonreí en el momento en que, viendo que sus opciones de volver a casa mejoraban notablemente, Watney añade al instinto natural de supervivencia su cabezonería para lograr un objetivo que le permitiría regresar a la Tierra siendo un héroe. En el fondo es un científico (botánico para más inri) que durante su vida ha tenido escaso éxito con las mujeres y que, como ser humano, tiene sus necesidades y también sus fantasías.

Sin duda ese elemento humano del protagonista y el tono cotidiano que envuelve la novela son la causa de que disfrutara tanto este libro. Lo ameno de su trama y su prosa directa facilitaron la lectura y me entretuvieron durante innumerables trayectos en transporte público. Y es que en el fondo es fácil cogerle cariño a este astronauta manitas, potencialmente pirómano y algo loco que es Mark Watney. Con la compra de los derechos audiovisuales y la inevitable película en marcha el personaje creado por Weir tiene muchos números para convertirse en breve en un héroe de acción moderno de los que recordaremos. ¡Quién sabe! Cuando el hombre llegue por fin al planeta rojo quizás encuentre algo más que rocas marcianas y sondas obsoletas en su superficie; tal vez los astronautas hallen un saco con patatas congeladas o un grafiti que diga: ‘Mark Watney estuvo aquí’.

Ficha:

"El Marciano" - Andy Weir
Traducción de Javier Guerrero
Nova (978-84-666-5505-7)
407 páginas