26 dic 2016

Ciudad de Clifford D. Simak

Portada de Ciudad de Clifford D. Simak

No puedo iniciar la reseña de otra forma que expresando mi agradecimiento a la persona que me prestó este libro: el karma te recompensará con una vida plena, amigo Gonzalo. Os adelanto ya que "Ciudad" de Clifford D. Simak es una auténtica maravilla, una delicia que tenéis que leer por el simple placer de descubrir a este autor (si no lo habéis hecho ya). Galardonado con el Hugo Award en 1964, Simak fue nombrado Gran Maestro de la SFWA años más tarde. Fue un autor prolífico, muy activo durante casi veinticinco años, con una obra cuyo nivel alcanza cotas de excelencia reservadas para unos pocos. He aquí ocho relatos que vaticinan el ocaso de los hombres, ocho historias narradas por perros (sí, he dicho perros) que causarán pavor a los cachorros que se acurruquen junto a la lumbre en una noche fría y oscura, no en vano estas páginas evocan mitos y leyendas ancestrales: las de unos extraños seres que poblaron el planeta hace milenios y que eran conocidos como websters hombres.

Sinopsis:

Las ciudades son vestigios del pasado y la gente las abandona paulatinamente en favor del campo. La energía nuclear es una realidad; los cultivos hidropónicos están al alcance de cualquiera; los aviones y los helicópteros particulares han sustituido al automóvil y las autopistas son ahora infraestructuras obsoletas invadidas por la maleza. Una auténtica revolución tecnológica lo ha cambiado todo pero Gramp sigue anclado al pasado, a las vivencias que atesora en sus cálidos recuerdos, momentos que cada día parecen más lejanos. Cuando su amigo Mark le comunica que también se marcha se siente traicionado. Igual que John J. Webster, que ha trabajado durante muchos años para una ciudad que se está muriendo. Igual que Ole y Martha, granjeros a los que la nueva sociedad les ha robado la esperanza. Las ciudades se hunden y los vagabundos huyen en pos del sol y de la lluvia, de la caza y de los cultivos.

La mansión de la familia Webster se aposenta sobre la colina desde hace mucho tiempo. Es una casa solariega de paredes forradas con paneles de madera noble, con habitaciones caldeadas por hermosas chimeneas y cuyos criados recorren silenciosos sus pasadizos. Pero no se trata de un servicio cualquiera, son robots diseñados para prevalecer cientos de años y servir a generaciones enteras. Parece una época pretérita pero estamos en el futuro: el hombre ha viajado a Marte y pronto conquistará Júpiter. En el vientre de esta vieja casona hay una habitación secreta, un estudio en el que tradición y modernidad se aúnan; será aquí donde tenga lugar el diálogo íntimo entre un hombre y un marciano. Y todavía faltan seis relatos más, todos ellos fabulosos, todos hilvanados por el porvenir de la familia Webster y por los perros, una curiosa argamasa que cohesiona y da coherencia a un conjunto de cuentos extraño y perturbador, de lo mejor que un servidor ha tenido el placer de leer.


La llovizna caía de los cielos plomizos
como a través de un tamiz, como humo
que flotase entre los árboles desnudos.
Borraba las siluetas de los edificios
y ocultaba el horizonte.
Relucía en las pieles metálicas
de los robots silenciosos
y plateaba las espaldas de los tres
seres humanos atentos al hombre
de vestiduras negras
que leía de un libro.

Opinión:

En "Ciudad" los canes hablan y tienen nombres humanos: Nathaniel, Towser, Ebenezer, Joshua,... No es nada nuevo, Miguel de Cervantes ya lo hizo en "El coloquio de los perros", pero Simak va más allá: si no fuese por el lenguaje y las manos, los perros serían hombres, y los hombres, perros, sentencia un personaje. Los canes han dejado de ser el mejor amigo del hombre para convertirse en albaceas de su extinto legado. La aniquilación de la humanidad se inicia con la desaparición de las ciudades y se diluye en el tiempo a través de ocho maravillosos relatos repletos de imaginación. En apenas trescientas páginas veremos transcurrir miles de años y seremos testigos de los mayores logros de la humanidad, como la ardua conquista de Júpiter, pero también de su decadencia fruto de su carácter dominante y violento.

Clifford D. Simak nos narra el destino de la humanidad, su inevitable ocaso, a través de una prosa depurada y hermosa plagada de seres surgidos de cualquier ámbito de la literatura fantástica: perros parlantes, robots asilvestrados, seres mutantes, duendes tras los muros,... Su estilo elegante y reposado nos permite contemplar pasajes que parecen surgidos de un cuadro o de una fotografía antiguos, pero las escenas campestres tienen aquí la pátina argéntea del futuro y de la modernidad. Más allá de un profundo análisis de la condición humana hallaremos en el texto respuestas a algunas preguntas que nos asaltan nada más comenzar el libro. He aquí una hermosísima fábula que merece mucho la pena leer, un conjunto de relatos que va mucho más allá del simple entretenimiento y que deja en nuestro subconsciente un poso difícil de olvidar, un rescoldo de una época pasada (o quizás futura) que nos acerca al resurgir que todo fin conlleva.

- fábulas perrunas de ciencia-ficción -
★ ★ ★ ★ ★
Ficha:

"Ciudad" - Clifford D. Simak
Traducción de José Valdivieso
Minotauro (978-84-450-7072-X) - 1988
307 páginas

24 oct 2016

La naranja mecánica de Anthony Burgess

Portada de La naranja mecánica de Anthony Burgess
autor: Anthony Burgess
edición: Minotauro (1976)
género: distopía ultraviolenta

dos estrellas

A Clockwork Orange es una de las películas que forma parte del imaginario popular y buena parte de culpa la tiene el tino con el que Stanley Kubrick supo plasmar lo que transmite la novela homónima. Hace mucho tiempo que vi la película (2003 queda ya muy lejano), pero recuerdo perfectamente el desasosiego y la repulsión que generaron en mi subconsciente ciertas imágenes violentas, impresiones similares a las que los sádicos experimentos de la novela logran causar en su protagonista. Lo que cuenta esta historia es conocido de sobra por (casi) todos; muchos habréis visto la película, pero quizá unos pocos habréis leído el texto en el que se basa. Abordamos aquí La naranja mecánica de Anthony Burgess, una de las distopías más representativas de la literatura universal que ha pasado a los anales de la historia de la mano de su brillante adaptación cinematográfica.

Sinopsis

Nos unimos a una banda de cuatro adolescentes que pasan las noches bebiendo, metiéndose en jaleos y propinando palizas a diestro y siniestro; estamos en un futuro distópico, no muy lejano en el tiempo pero sí muy distante en sus ideales. Aunque si lo pensamos bien quizá la novela no hable sobre el futuro sino del presente, de la deriva de una sociedad incapaz de atajar sus problemas de raíz. Lo cierto es que el autor nos presenta un mundo donde la ultraviolencia campa a sus anchas, un Estado en el que impera la inseguridad y en la que la policía no puede (o no quiere) resolver los problemas de los ciudadanos anónimos, aquellos que madrugan cada día para ir a trabajar a cambio de un miserable sueldo. La estética y los valores recuerdan a los antiguos regímenes y logran trasladar a nuestra imaginación hacia tiempos pretéritos, si bien la pátina que rodea la trama es la de un aséptico y gris futuro.

Alex, Pete, Georgie y Lerdo forman una pandilla. Alex y sus drugos (amigos en idioma nadsat) se dedican a asaltar, parapetados tras máscaras, la aparente seguridad de los hogares ajenos. Una vez dentro roban, amenazan a sus habitantes y llegan a abusar sexualmente de algunos de ellos. Los hallanamientos son, junto con los hurtos callejeros, su fuente de financiación: gracias a ellos pueden permitirse salir de copas y comprarse ropa cara o caprichos como un buen reproductor estéreo. Pero a pesar de su agresividad y de su mal entendida hombría son apenas unos chicos que durante el día siguen viviendo con sus padres y que asisten (cuando les da la gana) a clases en el instituto. Alex, autoproclamado líder de la banda, tiene quince años y lleva desde los once entrando y saliendo de centros correccionales. Sin duda tiene una gran trayectoria criminal y se jacta de ello.

Pero durante una de sus fechorías algo se tuerce y Alex acaba siendo arrestado. Es declarado culpable y se le impone una condena de catorce años en la prisión estatal 84F: Alex pierde entonces su estatus de líder y pasa a ser el recluso 6655321. Dentro de la cárcel aprenderá las ventajas de pasar desapercibido y ser un individuo anónimo: su buen comportamiento le permitirá pasar unas horas ayudando en la capilla de la prisión. Allí podrá disfrutar de una de sus pasiones, la música clásica, a la par que irá forjando su buena reputación como recluso modélico. Cuando llega a sus oídos un estudio en fase experimental que podría reducir su tiempo de condena drásticamente se obstina en que él es el candidato ideal. Conocido extraoficialmente como técnica de Ludovico el proyecto es un programa de reinserción exprés, un sistema que asegura transformar en tiempo récord al individuo para devolverlo a la sociedad, anulando las tendencias delictivas y convirtiendo al paciente en un elemento cien por cien productivo y apto para vivir en comunidad. En este punto surgen los fotogramas de la película que todos tenemos grabados en la retina, aquellos que desencadenan el tramo central y el desenlace de la obra, los que convierten el sueño de Alex en una auténtica pesadilla.

'Te han convertido en algo que ya no es
una criatura humana. Ya no estás en condiciones
de elegir. Estás obligado a tener una conducta
que la sociedad considera aceptable, y eres una
maquinita que sólo puede hacer el bien. Comprendo
claramente el asunto... todo ese juego de los
condicionamientos marginales. La música y el acto
sexual, la literatura y el arte, ahora ya no son
fuente de placer sino de dolor.'

Opinión

Obra incómoda y de gran profundidad, la novela que nos ocupa reivindica que la condición humana reside en poder tomar nuestras propias decisiones. La anulación del individuo, las injusticias sociales, la represión y la violencia que ejercen los gobiernos totalitarios son las lacras que denuncia su autor. Burgess propone además la necesidad del arte y de la cultura para alcanzar la felicidad completa. Junto con 1984, Un mundo feliz o Fahrenheit 451, La naranja mecánica es una de las grandes distopías de la literatura moderna. Todas ellas debaten sobre la idoneidad de reconducir la sociedad restringiendo, eliminando incluso, las libertades y el poder de decisión de los individuos que forman parte de la misma. El autor advierte aquí que estas tácticas se pueden volver contra la propia sociedad y pone el ejemplo de Alex, auténtico catalizador de la trama, un arma en potencia para cualquier bando que ansíe el poder.

Otro aspecto que identifica La naranja mecánica es el uso del lenguaje: el propio Burgess afirmó que leer su obra era como hacer un curso acelerado de ruso. Nada más comenzar la lectura apreciamos que los vocablos chirrían, que apenas entendemos nada de lo que el propio Alex nos narra. El autor se inventa aquí una jerga (el nadsat) usada por los adolescentes, un lenguaje que bebe de las raíces del ruso y demás lenguas eslavas. Poco a poco, no sin esfuerzo, el lector comienza a vislumbrar los diferentes significados; gracias a la reiteración y al glosario del final del libro se pueden resolver todas las dudas. Aun así supone un gran esfuerzo de concentración poder dirimir el sentido de ese extraño dialecto.

Las imágenes del filme de Kubrick nos ayudan a contextualizar los hechos, a recrear visualmente el mundo distópico que nos propone el escritor y eso es algo vital en una lectura que, de otro modo, puede llegar a resultar tediosa. No me importa que me planteen retos imaginativos, es más, me apasionan los incentivos, pero cuando la lectura exige demasiado o resulta apenas comprensible tiende a agotarme; en este sentido soy un lector algo vago, lo reconozco. Ya me pasó con la novela Iris de Edmundo Paz Soldán, obra que dejé a medias a causa de un KO por puntos frente a su lenguaje, pero que tengo intención de retomar algún día. En el caso que nos ocupa disponía de un apoyo visual previo, algo que me ha ayudado a progresar adecuadamente. Y es que sin ese salvavidas la presente novela hubiese acabado en el mismo cajón que la anterior. La naranja mecánica es una obra verdaderamente joroschó, una historia que vale la pena conocer pero que puede resultar difícil de digerir debido a su lenguaje, a lo intrincado de su traducción y por la dureza de sus escenas. Hay que adentrarse en ella seguros del terreno que pisamos, habiendo meditado previamente a qué nos enfrentamos y dispuestos a sufrir todo el abanico de atrocidades que la mente humana es capaz de idear.

Ficha

"La naranja mecánica" - Anthony Burgess
Traducción de Aníbal Leal
Minotauro (978-84-450-7135-1)
195 páginas

12 sept 2016

Alma de Carlos Sisí

Portada de Alma de Carlos Sisí
autor: Carlos Sisí
edición: Minotauro (2016)
género: terror sobrenatural

cuatro estrellas

Hace ya un tiempo que oigo hablar mucho de autores patrios en la literatura de género. La lista no hace sino crecer y crecer, algo que es genial porque ofrece al lector un amplísimo abanico donde escoger: terror, ciencia-ficción, fantasía,... Me apetecía pasar un poco de miedo y el nombre de Carlos Sisí resonaba en mi mente como un mantra insistente. No había leído Panteón (novela galardonada en 2013 con el premio Minotauro) ni la trilogía de Los caminantes, pero aún así su última novela parecía una candidata más que interesante. Y la verdad es que he atinado con mi elección a tenor de lo que he disfrutado leyéndola. He aquí una historia de fantasmas algo atípica, una fábula que tiene mucho que ver con el amor pero también con el frío que deja en el corazón su ausencia.

Sinopsis

Alma Chambers es una niña muy especial. De ello dan fe sus padres (Mary y Matthew), sus niñeras, su profesora,... Para sus progenitores su inteligencia e hipersensibilidad son motivo de asombro, de desconcierto quizá, pues no les queda otra salida que aceptarla tal cual es, no en vano son sus padres y profesan por ella un amor incondicional. Pero al resto de personas esas facultades les causan cierto pavor pues no es normal apreciarlas en una criatura de tan tierna edad. A medida que Alma crece sus problemas se agravan y su interacción con el resto de la sociedad se torna aún más difícil si cabe.

Nadie entiende lo que le sucede a la niña, nadie comprende esas voces que oye en su cabeza, tan abrumadoras que apenas le dejan dormir, como si sintonizase cientos de canales paranormales a la vez. Y es que Alma es capaz de captar voces desde el más allá. La llegada desde Estados Unidos de un especialista será su tabla de salvación: con él aprende a relajarse y meditar, a atenuar esas emisiones que la atosigan sin respiro. Él le concede el poder de cerrar con llave la puerta hacia el otro mundo, de acallar las voces de su mente. El investigador comunica a los padres de Alma que su hija no está enferma sino que posee un don, algo que la hace sumamente especial.

Johnnie Balmori es escritor. Se ha hecho famoso gracias a su ópera prima, La puerta, un thriller paranormal y terrorífico que tiene mucho que ver con sus propias experiencias pasadas. Extasiado aún por el repentino éxito se le presenta la oportunidad de escribir una nueva novela, otro best seller. Embelesado por las cifras del nuevo contrato acepta sin dudar, desconocedor de que la tarea no será fácil y que quizá no salga indemne de ella. Jow Gibson y su socio Arran Stephens están desarrollando un software de reconocimiento de voz muy particular. Mientras analizan segmentos descartados por contener silencios y ruido de fondo detectan unas frecuencias subsónicas extrañas: a primera vista parecen anomalías sonoras pero en realidad esconden mensajes de lo más inquietantes. Estos y muchos otros personajes serán testigos de los sucesos acontecidos en el idílico pueblo de Elvenbane, unos hechos que comienzan como un pequeño acto viral pero que pronto se expanden como un funesto tsunami psíquico por el resto de la geografía amenazando el porvenir de la humanidad.

'Los campamentos que rodeaban Elvenbane
como en un estrafalario asedio medieval
tenían sus secretos. Alguno de esos secretos
se llevaban a cabo en la oscuridad de la noche,
cuando la bulliciosa actividad se había casi
paralizado y la mayor parte de la gente
se entregaba a sueños intranquilos.'

Opinión

Carlos Sisí ha realizado con Alma una introspección personal; según él ha abierto un agujero, una puerta. Y no es una simple metáfora. Lo cierto es que al leer la novela se despliega ante el lector un vasto tapiz primorosamente tejido, rebosante de personajes interesantes y eventos asombrosos. El espiritismo y la ouija son simples atajos, agujeros de gusano que conducen al lector hacia un nuevo mundo, uno surgido de los rescoldos del mal que habita en la especie humana. Porque esta historia es más de lo que parece, es algo que trasciende el plano físico para acabar diseccionando fuerzas tan ancestrales y poderosas como el bien y el mal.

Alma engancha desde el principio. En parte gracias a personajes tan bien elaborados como el de la propia Alma y en parte por la tensión narrativa que genera la propagación del mal. La trama urde intersecciones en las vidas de los personajes y une destinos que parecían alejados los unos de los otros, asignando a cada individuo el rol (y la misión) al que está predestinado. El espiritismo es un simple catalizador, una mecha que conecta con algo mucho mayor que amenaza con explotar. El alcance global de la historia y sus múltiples referentes freaks no hacen sino aumentar el interés del lector por la obra de Carlos Sisí.

Frío. Mucho frío. El frío del alma. Eso es lo que siente Alma en un pasaje de la novela. Este cautivador personaje que da título a la novela es el auténtico motor de la misma, la luz que guía una lectura que en absoluto nos dejará fríos. Alma es un libro más que recomendable, es un notable ejercicio de entretenimiento con una carga sentimental mucho más profunda de lo habitual. Sin duda he disfrutado mucho de la novela. Me ha acompañado a lo largo de mi periplo por la Rioja y tierras mañas, amenizando los tediosos viajes en tren y autocar. Lo importante de cualquier viaje es disfrutar del camino sin obsesionarse por llegar al final. Dicho esto reconozco que si bien no comulgo en demasía con el desenlace de Alma ello no menoscaba ni un ápice esa sensación final de haber descubierto una gran historia y, sobre todo, un maravilloso personaje que merece la pena recordar.

Ficha

"Alma" - Carlos Sisí
Minotauro (978-84-450-0291-9)
494 páginas

11 mar 2013

Solaris


de Stanislav Lem

El encuentro con vida alienígena es uno de los paradigmas clásicos de la ciencia-ficción. En sus múltiples representaciones literarias el contacto se suele dar con relativo éxito y con seres más o menos estereotipados. Ya sean individuos de rasgos humanoides o bien especímenes con similitudes a organismos pre-existentes (la clase de los insectos, por poner un ejemplo, es un auténtico filón), los entes con los que se toma contacto son claramente reconocibles por el lector. El éxito reside normalmente en la habilidad del narrador para crear una morfología detallada que, con mayor o menor rigor científico, resulte atractiva y sorprendente para el lector. Pero la novela de Stanislav Lem va mucho más allá de todo ello, trascendiendo la realidad conocida.

Solaris es un planeta con un sistema binario de estrellas y cubierto en su mayor parte por una especie de mar primigenio. Tras su descubrimiento se realizaron diversas expediciones de exploración y finalmente se decidió construir una estación orbital que actuase como plataforma de observación científica. Transcurrido más de un siglo de investigaciones se ha corroborado que el océano es en si un sistema protoplasmático y que es capaz de responder a estímulos externos; los estudios parecen concluir que se trata de un organismo inteligente (no exento de cierta consciencia) pero no hay unanimidad sobre el tipo de inteligencia con el que se está tratando pues los ensayos realizados han aportado resultados poco significativos.

"La Estación es un disco de cien metros de radio; hay cuatro niveles en el centro y dos niveles en el contorno; gravitadores encargados de compensar las fuerzas de atracción la mantienen a una altura de entre quinientos y mil metros por encima del océano."

Nos encontramos pues ante el contacto fallido con una inteligencia alienígena. No se ha podido determinar ningún patrón de conducta por parte del ente y además dicha relación parece ser unidireccional, pues es el océano el que influye sobre los investigadores a pesar de que estos buscan con ahínco una reacción inversa. El autor pretende, además, inculcarnos unos roles (investigador / sujeto de la investigación) que quizás no sean los que parecen a simple vista.

La lectura de la novela es árdua y se aleja de los parámetros más habituales del género. Recalcar que el lector encontrará en sus páginas poca acción. Si bien a los protagonistas les suceden cosas en la estación de observación, la mayoría de la información del relato se extrae de los textos y anotaciones científicas que el protagonista (Kris Kelvin) recupera de la biblioteca de la base espacial. Toda esta ingente cantidad de información, centrada sobretodo en muy detalladas descripciones de los fenómenos que se reproducen en la superficie del mar primigenio, aporta un contexto hiper-realista que nos ayuda a imaginar la morfología del planeta Solaris.

El autor propone aquí que sea el lector quien dilucide, en base a sus propias interpretaciones, como la fisiología del gran organismo protoplasmático que es el planeta interacciona con la mente de sus visitantes. Porque 'Solaris' es una novela que trata sobretodo de la psique y del poder de los sentimientos, de como estos pueden actuar sobre la mente alterando el natural raciocinio de la misma en pro de comportamientos más irracionales, pero no por ello menos humanos.

"Durante algún tiempo prevaleció la opinión de que el océano pensante de Solaris era un cerebro gigantesco, prodigiosamente desarrollado, que le llevaba varios siglos de ventaja a nuestra propia civilización."

La presencia de unos extraños visitantes será la que marcará la vida a bordo de la plataforma espacial. Kelvin, Snaut y Sartorius deberán librar una lucha contra si mismos que les permita mantener la cordura en tanto intentan delimitar cuales son los límites de la realidad. La influencia de Solaris será omnipresente, aún cuando los mamparos se cierren y la estación quede aislada. Nada ni nadie impedirá que los visitantes se introduzcan libremente en los camarotes de los tres científicos para prolongar su tormento y desesperación. La bella e indómita Harey será la particular desazón de Kris.

Nos encontramos ante uno de los grandes relatos de la ciencia-ficción por méritos propios: por su novedosa trama, por su elaboradísma factura o por su desconcertante final. Es una obra que entusiasma o que abruma a partes iguales (aburrir me parecía un verbo demasiado inapropiado), pero si algo es cierto es que no deja indiferente. Todo aquel que logra sumergirse en el tormentoso océano de Solaris queda marcado por esta brillante novela, que tuvo su contrapunto en la versión cinematográfica realizada en 1972 por el genial Andrei Tarkovsky.

9/10

20 nov 2012

La Casa Infernal de Richard Matheson

autor: Richard Matheson
edición: Minotauro (2011)

cuatro estrellas

Richard Matheson es sin duda alguna una de las plumas más privilegiadas de la literatura norteamericana moderna. Su aportación al género fantástico y de terror es inconmensurable y las páginas surgidas de su imaginación se encuentran entre las más brillantes que un servidor haya leído jamás. Todavía en activo, lleva desde mediados de los años 50 escribiendo relatos, algunos de los cuales han trascendido como auténticos clásicos del género: "Soy Leyenda" (1954) o "El Hombre Menguante" (1956) por poner dos ejemplos.

"Hell house" (1971) se enmarca en el género de terror, categoría en el que Matheson se desenvuelve con soltura pues posee un elevado y vasto bagaje. Cuando incluso el maestro Stephen King ensalza la presente obra como la más aterradora novela jamás escrita sobre una casa encantada poco más se puede decir. No puedo más que coincidir en dicha apreciación y remarcar que nos encontramos ante un libro fascinante y francamente oscuro.

Sinopsis:

Un viejo caserón sito en una recóndita zona pantanosa de nieblas perpetuas recibe la visita de cuatro individuos cuyo objetivo es investigar los hechos paranormales que allí suceden, al parecer relacionados con un terrorífico secreto familiar. Transcurridos 30 años desde el último experimento psíquico realizado en la casa, que acabó en tragedia, un viejo multimillonario convaleciente en su lecho de muerte contrata a tres individuos para que se dirijan a la casa Belasco y descubran sus misterios. Con ello el viejo Rudolph Deutsch espera conocer qué hay más allá de la muerte física, saber si existe algo más que le ayude a prepararse para su fin.

La prestigiosa médium Florence Tanner, el psíquico Benjamin Fischer (único superviviente de la anterior incursión en la casa en 1940) y el doctor Lionel Barrett, acompañados por Edith, esposa de este último y convertida en inocente espectadora de los terrores de la casa, forman la comitiva contratada por Mr. Deutsch para indagar en los horrores de ese lugar. Para ello deberán convivir unos días en la mansión, rodeados de fuerzas psíquicas y extraños sucesos que sacudirán sus conciencias. La mansión esconde un oscuro pasado que afectará a cada individuo según su predisposición emocional, pero que acabará teniendo efectos devastadores. ¿Serán capaces de sobrevivir a sus propias pesadillas? ¿Lograrán mediante sus técnicas descubrir qué se se esconde tras el pasado de los Belasco? ¿Podrán salir vivos de la tumba en la que han sido encerrados?

Opinión:

Matheson destila con maestría los ingredientes de este macabro cóctel que es "La mansión infernal". El lujo de detalles descriptivos, el magnífico pulso narrativo repleto de sobresaltos y sorpresas, los sangrientos hechos (intencionadamente realistas) que acontecen, todos ellos colaboran a transmitir una atmósfera inquietante y malsana. El efecto en la mente del lector es abrumador por su realismo. El autor juega constantemente con nuestro subconsciente y nos hace ver, e incluso creer, cosas que nuestro intelecto rechazaría de entrada por inverosímiles.

La trepidante acción apenas da un respiro al lector y los giros argumentales generan estupor y dudas a medida que nos vamos haciendo a la idea de lo que allí puede estar pasando. Nos encontramos ante una novela terrorífica, subyugante y brillantemente escrita que despertará en nosotros los peores horrores que podamos imaginar si dejamos que la casa indague en nuestro subconsciente.

13 abr 2012

El árbol de las brujas de Ray Bradbury

Portada de El árbol de las brujas de Ray Bradbury
autor: Ray Bradbury
edición: Minotauro (1993)

cuatro estrellas

Ray Bradbury es un escritor sobradamente conocido por sus relatos de ciencia-ficción, muchos de los cuales se cuentan entre los más famosos del género. Menos célebre es la fábula "The Halloween Tree" (1972) que aquí tratamos, un relato que surgió como guión para una proyecto cinematográfico. Finalmente la película no se hizo pero para nuestro regocijo el texto se acabó convirtiendo en un maravilloso cuento infantil. Posteriormente, en 1993, el relato fue versionado para televisión en formato de animación con la voz del propio Bradbury como gran reclamo y aliciente mitómano.

Sinopsis:

Noche de Halloween. Un grupo de niños se dispone a recorrer el pueblo para completar el ritual del 'truco o trato'. Todos ellos van caracterizados de personajes monstruosos sacados del ideario más terrorífico de la imaginación infantil. Los ocho integrantes de esta curiosa comitiva, encabezados por el audaz Tom Skelton, se dirigen hacia casa de su buen amigo Pipkin, pero un desafortunado incidente hará que Pip no les pueda acompañar esta noche.

Alejándose del pueblo, los niños finalizan su recorrido delante de la más tenebrosa de las casas, una oscura y misteriosa morada que despierta en ellos miedo y curiosidad a partes iguales. En el patio de esta casa se levanta un viejo y majestuoso ejemplar, el árbol de las brujas, cuyos frutos son cientos de calabazas de Halloween. Es aquí donde los chicos encuentran a un curioso hombre de oscuros ropajes: el señor Mortajosario. Con él se embarcarán en un mágico peregrinaje a través del tiempo y del espacio. Ya sea montados en escobas, agarrados a una cometa o dando vueltas en el centro de un remolino, los niños viajarán por el cielo para visitar antiguas tumbas egipcias, bosques ingleses llenos de druidas, la catedral de París o los cementerios mejicanos en el día de los muertos.

A lo largo de la travesía los niños pasarán de la sorpresa inicial a un miedo paralizante y más tarde a joviales carcajadas. Todo ello en un simple abrir y cerrar de ojos. Su periplo tiene como finalidad encontrar a su amigo Pipkin, quien les espera al final del viaje. Pero para ello deberán enfrentarse a un oscuro final y tendrán que superarlo, algo que les obligará a realizar un duro sacrificio. Pero por uno amigo se hace todo, eso ya lo sabemos.

'Debía haber unas mil calabazas en aquel árbol,
colgadas muy arriba y en todas las ramas.
Mil sonrisas. Mil muecas. Y dos veces mil miradas torvas
y guiños y parpadeos de ojos recién cortados.'

Opinión:

Nos encontramos aquí ante la faceta quizás menos conocida de Bradbury. Hay que destacar que es esta una deliciosa fábula hábilmente narrada, que parece infantil pero que quizás no lo sea tanto. Pero desde luego puede ser disfrutada por niños y por mayores sin distinción. Es más, ¡debe serlo! Porque estamos ante un grandísimo relato, de esos que hace soñar a los niños y que, a los que ya no lo somos tanto, nos hace retroceder hasta la dulce y cálida nostalgia de nuestra infancia.

Ficha:

"El árbol de las brujas" - Ray Bradbury
Minotauro (978-84-450-7204-2)
155 páginas