1 sept. 2014

Extraños eones de Emilio Bueso

Portada de Extraños eones de Emilio Bueso
autor: Emilio Bueso
edición: Valdemar (2014)


Todo cuenta a la hora de comprar un libro: un título atractivo, una portada que destaque, la calidad de la edición, las reseñas que hemos leído previamente,... En el caso de “Extraños eones” de Emilio Bueso todo jugaba a su favor: cualquier libro de la colección Insomnia de Valdemar lleva implícito una notable calidad, el título y la portada son impactantes, de los que dejan huella, las reseñas todas ellas jodidamente buenas y para colmo Alejo Cuervo dice de Bueso que es lo mejor que le ha pasado a la literatura sci-fi en España. Demasiados estímulos para no acabar cayendo en la tentación.

Durante meses lo he tenido en la reserva, esperando el momento oportuno. Y el mes pasado me lancé a leerlo. He tenido la suerte de descubrir en Emilio Bueso a un gran narrador hasta ahora desconocido para mí: directo, contundente, mordaz, inteligente, de esos que hacen sus obras 100% disfrutables. Todo un subidón. Si Alejo habla maravillas de él, ¿qué voy a decir yo que valga la pena?

Sinopsis:

Pero vayamos por partes. Lo que el autor nos relata es una historia cairota, con todo lo que ello conlleva. Nos lo deja muy claro desde un inicio, así que no hay que extrañarse con lo que pueda suceder a lo largo de sus páginas. Emilio Bueso nos abofetea primero con una buena dosis de realidad incómoda (niños de la calle, drogas, prostitución,..) y llegado un momento nos suelta un puñetazo directo a la base del estómago, un giro literario que hace tambalear nuestras expectativas y que siembra en nuestra desconcertada mente una duda incipiente. ¿Qué coño estamos leyendo?

Tenemos a seis chavales que conviven en uno de los mayores cementerios de El Cairo. Se hacinan todos ellos en un panteón, lo más parecido que tienen a un refugio, a un hogar. Descubrimos su penoso día a día, sus miedos y también sus esperanzas, que van poco más allá de disfrutar de una nueva puesta de sol junto a sus amigos. Hasta ahí todo normal. Pero de repente aparecen en la trama un hombre que viste chilaba negra y disfruta del caldo hecho con huesos de difuntos, un coche que se desplaza sin motor alguno bajo el capó, una bolsa misteriosa que parece no tener fondo y que haría las delicias de un Doraemon pasado de vueltas y permanentemente colocado con pegamento. Y por último una parejita de la ciudad Condal, los típicos urbanitas algo ‘yuppies’ que no son conscientes del jaleo en que se han metido. Todos ellos son el presente.

De las ruinas del desierto nubio surgirá un horror ancestral algo 'pirado'.
En el extremo opuesto tenemos el pasado, la eternidad: los faraones kushitas, regentes de piel negra, misteriosos a la par que temidos, que reinaron en Egipto durante la dinastía XXV. Fueron los propios egipcios que les sucedieron quienes ordenaron hacer desaparecer cualquier vestigio del reino de Kush de la faz de la Tierra; apenas nada queda de Meroe, su capital, ni de su lengua, ya muerta, el meroítico. Los nombres de sus faraones se han borrado de cartuchos y tumbas. Se ha eliminado todo rastro de estos reyes malditos, olvidados a lo largo de los eones.

'Pongamos en jaque de remate a nuestra cordura y saltemos en marcha del mundo,
directos al núcleo helado de su reactor principal, para echarle una mirada terrible
a lo que acontece en un infierno sin llamas ni luces, que se sacude y gira,
más allá de las órbitas del tiempo y del espacio.'

Opinión:

Bueso tiene el don de descubrirnos con todo lujo de detalles lugares inhóspitos donde ningún humano ha llegado jamás, ciudades en medio del desierto fruto de la mente del arquitecto más demente que pueda existir, reductos de civilizaciones ignotas que harían las delicias ya no de Indiana Jones, sino del mismísimo Lovecraft. Lo de El Cairo es una excusa, es el punto de partida para un largo y extraño viaje en un único sentido. Ya lo dice Mr. Tinker Train: ‘I got a one way ticket to take you to the other side’.

La trama se mece sutil en un mar en calma que poco a poco se va arremolinando hasta que finalmente, ya embravecido, hace naufragar nuestra mente racional en un mundo de oscuridad donde la locura es la única vía de escape. Su prosa es subyugante, muy cercana y altamente efectiva. Es de esas que no puedes parar de leer, una especie de droga que te abre una ventana en una habitación oblonga, una puerta a mundos fantásticos repletos de imagos, polillas con espiritrompas y dioses arcanos de cuerpos tubulares y con docenas de tentáculos. La historia destila reminiscencias del genio de Providence en todas sus páginas.

Podría estar escribiendo párrafos enteros alabando el trabajo de Bueso, pero creo que lo mejor que puedo hacer es instaros encarecidamente a que leáis la obra, una especie de clásico moderno, algo rompedor y fascinante que dejará mella en vuestras mentes. Sin duda leeré el resto de obras de Bueso pero quizás con algo de reticencia, pues se me antoja muy difícil superar la impronta que me ha dejado una novela como “Extraños eones”.


Ficha:

"Extraños eones" - Emilio Bueso
Valdemar - Insomnia (978-84-7702-769-0)
280 páginas

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